Privatización de canchas

Enrejan losa del Parque del Periodista

Mientras que en otros países se esfuerzan para que los niños y jóvenes tengan más espacios para jugar y practicar deporte, aquí cercan las canchas para cobrar.

Al dejar partir a Ricardo Gareca por la incapacidad de nuestras autoridades deportivas, hemos quedado no solo sin entrenador, y tal vez sin futbolistas que la rompan bajo la dirección y carisma que el Tigre les imponía.

El Flaco nos ha recordado algunas verdades: “En Perú no hay una política deportiva. (…). No les interesa directamente, (a las autoridades), no les importa (…). Cuando en los demás países hay (…) campos adecuados para (la educación) primaria, secundaria y terciaria. También los clubes y gobiernos, les dan tierras a las instituciones, (…) ¿Para qué? Para construir campos de juego. Por eso es importante una política deportiva. Cuándo se verá esto, ojalá en algunos años que Dios ilumine algún día al pueblo peruano.” 

Estas palabras dramáticas del mejor entrenador que hemos tenido en los últimos tiempos, en las que termina encomendándonos a Dios, expresan muy bien el abandono de las autoridades peruanas sobre el deporte nacional: lo ven siempre como un negocio, una manera de hacer riqueza, un egoísmo inconmensurable donde lo individual, lo privado, se sobrepone a lo público. En otras palabras, se busca el lucro, pero no que la población se desarrolle. 

En estos días, por ejemplo, en el Rímac, la Municipalidad, con su alcalde Pedro Rosario, a vista y paciencia de todos, ha dispuesto el enrejado de la losa deportiva del Parque el Periodista. No nos extrañaría si comienza a privatizarlo, con el fin exclusivo de generar un excedente a las arcas públicas de la Municipalidad, despojando a los niños y jóvenes de ese espacio público, restringiendo la práctica del fútbol, así como el libre tránsito por ese lugar.

Proyecto de enrejamiento del Parque del Periodista Rimac
Proyecto de enrejamiento del Parque del Periodista, en el Rimac.

Este fenómeno no es nuevo, se repite constantemente en toda cancha, ya sea de fútbol o de fulbito que se encuentra descuidada: Primero se empieza con su destrucción, luego se le hace una reparación, finalmente se le coloca cercos y rejas, para finalmente ponerlo en custodia de terceros, quién, buscando su beneficio propio, alquila la cancha con el fin de obtener dinero y ganancia de lo que corresponde a todos los ciudadanos. 

En el Rímac, tenemos varias canchas que en la práctica ya se han privatizado, como las ubicadas la urbanización Rosita Ríos, Prolongación Tacna, en la urbanización Palomares y en el parque La Guitarra. Todas las anteriores mencionadas, pasaron por el mismo proceso anterior.

Recordemos, sin embargo, que la práctica del deporte y en especial del fútbol, está contemplada en el artículo 14 de nuestra Constitución Política del Perú, en el Capítulo II “De los Derechos Sociales y Económicos, con la siguiente Disposición: “La educación promueve el conocimiento, el aprendizaje y la práctica de las humanidades, la ciencia, la técnica, las artes, la educación física y el deporte. Prepara para la vida y el trabajo y fomenta la solidaridad”.

Es por ello que el Tribunal Constitucional en el expediente N° 03574-2007-PA/TC señala en dicha jurisprudencia en el fundamento 16, lo siguiente: “Así, nuestra Constitución realiza una importante referencia al deporte al incardinarla en el concepto educativo, asignándole una función integradora en la persona; lo que supone captar al ser humano no solo como ser ‘racional’, sino también aprehende la conditio humana desde el lado de la potenciación de la capacidad física, la expresión corporal y el entretenimiento. Esto lleva aparejado que el Estado tenga un especial deber de promoción del deporte. Si conforme al artículo 13 de la Constitución, la finalidad de la educación es lograr el desarrollo integral de la persona humana a través de instrumentos como el deporte, dicha actividad está orientada a desarrollar y mantener nuestro organismo en las mejores condiciones, a efectos de alcanzar no sólo mejoras físicas y biológicas, sino también intelectuales y espirituales”.

Esto no se condice con la voluntad general de nuestras autoridades de promover el deporte para el desarrollo e integridad de las personas que habitan en esas localidades. Es más, si hablamos de situaciones que atenten contra la libertad de tránsito y desarrollo humano en los espacios públicos, podríamos referirnos al informe de Convoca del año 2017, referido a que la cantidad de espacios públicos entregados a empresas privadas tienen equivalencia a 79 campos de fútbol. Es decir, el total de áreas concesionadas reflejan más de 500 000 metros cuadrados, donde los distritos más afectados, solo en Lima, son Comas, Ancón, Independencia, Barranco y La Victoria. Todo esto a vista y espera de nuestras autoridades.

Que distinto es la situación en otros países de la región, donde el Estado promociona e incentiva el deporte tanto a nivel amateur, como profesional, así como a nivel de menores. Un ejemplo vivo de ello es nuestro vecino de la región, Uruguay, que, para incentivar a los niños a practicar el deporte desde muy pequeños, la Organización Nacional de Fútbol Infantil, organiza, todos los años, el llamado “Baby Fútbol”, y que involucra a más de 600 000 niños a practicar el fútbol, y que, para viabilizar esto, se trabaja en conjunto con más de 600 clubes. 

Losa del Parque el Periodista Cerrado
Losa enrejada en el Parque del Periodista.

Según las palabras de la vicepresidenta de la República Beatriz Argimón, resalta el apoyo familiar y comunitario de cada participante: “Es muy importante el desarrollo integral de los niños a través del deporte”. ¡Qué tal diferencia con nuestras autoridades!

Por si fuera poco, nuestro vecino del norte, Colombia, ya destinó la creación de su Ministerio del Deporte, que buscará invertir cerca de 196 millones de dólares en la creación de escuelas deportivas y deporte Paraolímpico. Y no solo eso, ya que según su ministro Guillermo Herrera, para evitar el traslado de cada niño de población rural hasta su colegio, ha dicho que se invertirá en la creación de más de 500 municipios con centros de entrenamiento, para todos los deportes. 

Brasil, por ejemplo, para hacer sus dos eventos más importantes de los últimos años que son el Mundial 2014 de fútbol y las Olimpiadas Río 2016, tuvo que invertir más de 824 millones de dólares para la organización y construcción de Infraestructura para el país. Y ya que estamos hablando del rey de copas: es bastante conocido que este gigante tiene una de las mayores organizaciones con sus clubes y campeonatos a nivel nacional; sin embargo, no hemos hablado del trato que se les da a sus niños pobres. Pues un ejemplo pequeño sería el conocido Copa de las Favelas, evento que se organiza cada año en cada uno de las zonas más pobres de los 26 Estados brasileños. 

La realidad es abrumadora: Cada año participan en promedio cerca de 100 000 jóvenes divididos en equipos masculinos y femeninos; y solo en el año 2018, se llegó a tener en competición 62 equipos masculinos y 16 de parte de las féminas deportistas.

Otro ejemplo que podemos tener a la mano es el caso de México, que, en el año 2018, se destinó cerca de 102 millones de dólares al mejoramiento del deporte. Y para comparar con nuestro país, tenemos el ejemplo que, en el año 2021, el IPD destinó 40 millones de soles para la infraestructura y becas a deportistas. Para esa época (2018) sería casi 6 veces menos. Así es la diferencia abismal entre otros países y el nuestro.

En Argentina, a pesar de sus problemas económicos, se le da mucha importancia a la formación del deporte como columna vertebral de la formación de los niños y jóvenes a través de actividades y juegos deportivos en todas las provincias. Un ejemplo de ello lo encontramos en la página de “Córdova Juega”, que está dirigido a los niños de 8 a 19 años y que cada año congrega a más de 300 mil personas y que las prácticas que congrega son el atletismo, el vóley, el básquetbol, el fútbol, el handball, el hockey y el rugby.

Un ejemplo claro de los últimos días, el cual nos ha dado una gran lección de cómo el deporte puede motivarnos a ser optimistas y sentir inmensa alegría como sociedad, son las dos medallas de oro del Mundial de Atletismo de la marchista Kimberly García, que según sus palabras “no esperemos que los deportistas recién ganen algo para poder apoyarlos”. Lo cual, sin embargo, saca a relucir la total falta de apoyo del Estado peruano, entre otras cosas, de los espacios públicos adecuados.

¿Acaso no habría mejores deportistas, en calidad y en cantidad, si se le diera la debida importancia al desarrollo integral de la persona a través del deporte? ¿No habría acaso, menores casos de violencia, delincuencia, drogadicción y vicios en los jóvenes debido a que estos canalizarían su energía en un campo deportivo? Todos los estudios sobre salud y bienestar social nos responden afirmativamente, siendo imprescindible además un adecuado ambiente estructural, donde los jóvenes puedan practicar el deporte de una manera libre y sin los limitantes de la falta de tiempo y dinero.

Dejen de utilizar los terrenos públicos solo para las construcciones de grandes centros comerciales e inmobiliarios con exclusivos fines de lucro, y permitan el desarrollo del deporte y la salud en nuestros espacios públicos; el Perú los necesita.

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