Aguilar de Campoo, un pequeño municipio del norte de España conocido en toda la península como “el pueblo de las galletas” gracias a sus tradicionales fábricas —entre ellas la centenaria Gullón— vuelve a convertirse, del 28 de noviembre al 7 de diciembre, en un epicentro del cortometraje hispano e internacional. La 37ª edición del Aguilar Film Festival (AFF) llega con sabor dulce: una programación que integra a Latinoamérica como uno de sus principales motores narrativos y creativos. Pero el espíritu hispano no se queda en la programación, el pueblo que tiene unas 7000 personas refleja tanta diversidad que es sede de la Asociación Paraguaya de Aguilar de Campoo (APAC).

Este año se entregarán los prestigiosos premios Águila de Oro, con distinciones para figuras del cine español como Luis Zahera (Celda 211, El reino, As bestas) y Fernando Cayo (El orfanato,La piel que habito, La casa de papel), pero también para creadores de fuerte presencia internacional, como el belga Olivier Smolders (Nuit noire, Adoration, Mort à Vignole), y el vallisoletano Óscar de la Fuente (El buen patrón, El reino, La casa), que recibe el Águila de Oro de Castilla y León.
Latinoamérica, protagonista en pantalla
Las secciones competitivas destacan por una presencia iberoamericana creciente. Entre las 40 obras de la Sección Oficial, procedentes de 18 países, aparecen:
- “Domingo familiar” del mexicano Gerardo del Razo, multipremiado en Gales, Bruselas, Dallas y Biarritz.
- “Una vez en un cuerpo”, de la cineasta colombiana María Cristina Pérez González, seleccionada en Locarno y Beijing.
- Presencia latinoamericana en el concurso De Campo, con producciones de Brasil, Venezuela, Colombia, Bolivia, y Argentina.
La mirada hispana también se hace notar en documentales realizados con realidad virtual como 09/05/1982 de los directores colombianos Jorge Caballero y Camilo Restrepo que cuestiona un episodio violento en un país latinoamericano, y en propuestas que abordan migraciones y diásporas culturales.
Un festival con vocación social y comunitaria
Entre las principales actividades destacan:
- Proyecciones en el Hospital Río Carrión, llevando cine a pacientes de Oncología, Hemodiálisis y Urgencias.
- La exposición homenaje a Ramón Margareto, figura muy querida en el AFF.
- El programa Aula AFF, que el año pasado alcanzó a 4.500 estudiantes y este año se amplía también a Primaria.
- Aguilar Industry Hall, con talleres del multipremiado sonidista Pelayo Gutiérrez y un seminario de vestuario impartido por Alberto Valcárcel.
El festival conserva espíritu familiar y local, muy ligado a la tradición galletera del municipio. Incluso uno de sus grandes premios, la Galleta Gullón de Oro, celebra ese vínculo gastronómico-industrial que da fama al pueblo.

El director del certamen, Jorge Sanz, cierra este año un ciclo de gran crecimiento internacional. Su despedida coincide con una edición particularmente vibrante, marcada por el equilibrio entre voces jóvenes —la mitad de los cortos españoles de la Sección Oficial fueron dirigidos por mujeres, y diez por cineastas menores de 35 años— y la visión más madura del formato corto.
Aguilar, “pueblo de las galletas” y cuna del cortometraje español, vuelve a latir con fuerza, mirando este año con especial cariño a sus hermanos de Hispanoamérica.











