La presidenta encargada de Venezuela, Delcy RodrĂguez, ha anunciado este martes que ha solicitado al presidente de Asamblea Nacional, Jorge RodrĂguez, una reforma parcial de la llamada Ley contra el Odio, una controvertida norma vigente desde 2017 y que la oposiciĂłn denunciĂł como una forma de legitimar la persecuciĂłn.
La mandataria interina ha señalado que se trata de una forma de seguir avanzando “hacia una nueva etapa de convivencia ciudadana en Venezuela”, en medio de otra serie de gestos hacia la oposiciĂłn tras la captura del presidente NicolĂĄs Maduro a principios de enero de este año en un operativo de las fuerzas militares de Estados Unidos.
La solicitud enviada al presidente de la Asamblea Nacional explica que la reforma tiene como objetivo despenalizar las conductas que contempla esta Ley ConstituciĂłn contra el Odio, por la Convivencia PacĂfica y la Tolerancia, “como parte de las medidas adoptadas por el Gobierno para transformar el sistema de justicia penal y favorecer el recuentro y la convivencia democrĂĄtica”.
Delcy RodrĂguez considera que dicha reforma tendrĂĄ un “impacto positivo” sobre la “reconstrucciĂłn de la confianza en las instituciones”, asĂ como en la “dinamizaciĂłn de la vida democrĂĄtica de la naciĂłn”.
La conocida Ley contra el Odio naciĂł con el objetivo de perseguir y acabar con cualquier manifestaciĂłn discriminatoria por motivos raciales, de gĂ©nero, religiosos y polĂticos, con penas de entre 10 y 20 años de cĂĄrcel para los infractores.
Sin embargo, desde un primer momento, organizaciones civiles y de Derechos Humanos denunciaron que la norma tenĂa el claro objetivo de perseguir la disidencia polĂtica, asĂ como a los medios de comunicaciĂłn y las redes sociales.






