El precandidato a las elecciones de Brasil Flávio Bolsonaro ha emulado a su padre y ha congregado en Brasilia a decenas de diplomáticos y representantes extranjeros para cuestionar la credibilidad del sistema electoral, como hiciera su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, antes de su derrota en las urnas en 2022.
Flávio ha asegurado durante el encuentro que “muchas” de las máquinas de votación electrónicas utilizadas en Brasil han sido fabricadas por la empresa venezolana Smartmatic, denunciada por las autoridades estadounidenses por su responsabilidad en un supuesto fraude electoral de 2012 en Venezuela.
“No voy a entrar en más detalles, pero solo que conste que muchas de esas máquinas que son utilizadas en las elecciones brasileñas son de esa misma empresa”, ha dicho Flávio Bolsonaro en el evento privado que se ha celebrado este martes y que ha reunido a cerca de 50 representantes extranjeros.
“Los que les pido a todos (…) que todos los países puedan mandar la mayor cantidad de observadores posibles para nuestras elecciones (…) y también a personas que conozcan esta tecnología y como Brasil puede tener elecciones más seguras y transparentes”, ha apelado el precandidato ante el grupo de diplomáticos.
Sin embargo, el Tribunal Superior Electoral (TSE) ha salido a desmentir estas afirmaciones y ha negado que las máquinas de votación a las que alude el primogénito del expresidente brasileño hayan sido fabricadas por dicha empresa.
“Los mensajes que circulan en redes sociales afirmando que la empresa Smartmatic suministra máquinas de votación electrónica o software para dichas máquinas en Brasil son falsos”, ha zanjado el TSE, que ha incidido en que es el propio tribunal quien se encarga de concebir y gestionar el sistema de votación brasileño.
“El TSE reitera que la empresa Smartmatic no suministró ni suministra máquinas de votación electrónica para las elecciones brasileñas, ni participó en la programación de estos dispositivos”, ha añadido en comunicado difundido en 2020, pero actualizado este mes de julio tras volver a resonar estos bulos.
Esta reunión con diplomáticos extranjeros recuerda a la que Jair Bolsonaro, siendo presidente de Brasil, organizó poco antes de las elecciones de 2022 en el Palacio del Planalto con un amplio grupo de representantes extranjeros para hacerles creer que las elecciones de su país corrían peligro.
Aquella reunión le acarreó una inhabilitación de ocho años para presentarse a futuras elecciones, después de que el TSE le hallara culpable de abuso de poder político y uso indebido de los medios de comunicación públicos, puesto que aquel encuentro fue difundido a través de la televisión estatal y sus redes sociales.
Estas declaraciones de Flávio llegan en un momento crucial de su candidatura, a la espera todavía de designar a un compañero de fórmula que provenga de formaciones políticas aliadas, una vez el hijo de Bolsonaro está teniendo problemas para ampliar su apoyo más allá del que le ofrecen las siglas del Partido Liberal (PL).
Su campaña, no obstante, ya venía golpeada por otras crisis, como la del caso del banquero Daniel Vorcaro –detenido recientemente entre acusaciones de fraude–, a quien pidió dinero para sufragar una película sobre su padre; y el enfrentamiento público que mantiene con su madrastra, la ex primera dama Michelle Bolsonaro, que denunció haberse sentido ninguneada políticamente y humillada por Flávio.









