El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha defendido que “nadie está por encima de la ley”, aunque “la presunción de inocencia debe respetarse siempre”, ante la investigación policial que coloca a su hijo Fábio Luís como beneficiario indirecto de las acciones de una lobista para facilitar venta de medicamentos a base de cannabidiol al Gobierno federal.
“Las instituciones brasileñas se fortalecen y tienen la responsabilidad de investigar a todos, sin excepción ni privilegios. Nadie está por encima de la ley”, ha defendido Lula en una publicación en redes en la que ha agregado que “investigar es diferente a condenar”.
En este sentido, ha subrayado que “la presunción de inocencia debe respetarse siempre” y que “toda persona tiene derecho a la defensa, al debido proceso y a probar su inocencia”.
“Si existen irregularidades, deben investigarse. Si se produce un desvío de fondos públicos, los responsables deben responder por sus actos”, ha manifestado, sin mención específica a Fábio Luís, también conocido públicamente como Lulinha. “Es así, con instituciones sólidas y respeto a la Constitución, como se fortalece la democracia”, ha agregado.
De este modo, el presidente brasileño intenta diferenciarse del gobierno del ultraderechista Jair Bolsonaro, que acumuló acusaciones de injerencia para proteger a sus hijos, incluido el senador Flávio Bolsonaro, que ahora se postula a la presidencia.
Según las informaciones de la investigación de la Policía Federal publicadas por la revista ‘Veja’, su amiga la lobista Roberta Luchsinger “menciona a Fábio como una referencia decisiva en los proyectos discutidos”. “Él ha sido señalado como beneficiario indirecto de las negociaciones realizadas por terceros en su nombre”, recoge uno de los documentos indagatorios.









