Desde la Avenida de Mayo hasta el Congreso de Argentina fui testigo de la ferviente protesta de mujeres contra las polĂticas del cuestionado Javier Milei. Entre pañuelos y consignas, la marcha del 8 de marzo se erigiĂł como un fuerte rechazo a la propuesta de derogar la Ley de InterrupciĂłn Voluntaria del Embarazo (IVE) y otras amenazas de derechos lanzadas por el presidente argentino. En este escenario de resistencia, las mujeres se niegan a retroceder y vigilan de cerca las decisiones del mandatario.
En una tierra que no es la mĂa, muchos podrĂan pensar que desconozco sus luchas o que soy indiferente a la polĂtica, simplemente por no ser mi ciudad, mi pueblo o porque soy una migrante. Sin embargo, resulta imposible para mĂ no permanecer alerta ante los acontecimientos que afectan a este paĂs tan importante llamado Argentina. ÂżCĂłmo podrĂa ignorar que el presidente Javier Milei busca arrebatarles sus derechos a las mujeres?
A lo largo de todo el trayecto de la marcha, mujeres de todas las edades, desde niñas hasta ancianas, alzaban sus voces para protestar y reclamar sus derechos coreando âla patria no se vendeâ. En cada esquina, se desplegaban puestos de venta de pañuelos verdes y morados, colores que tambiĂ©n lucĂan las manifestantes en sus atuendos, ya fuera sosteniĂ©ndolos en sus manos o luciĂ©ndolos en sus cabezas. Cada una de ellas portaba carteles con frases impactantes, como “De mi cuerpo y mi vestuario, resĂ©rvate el comentario” o “Si mañana soy yo, recuĂ©rdame llena de sueños”. Estos mensajes, escritos por valientes luchadoras, resultaban conmovedores e inspiradores.
La jornada del viernes 8 de marzo marcĂł la movilizaciĂłn de miles de mujeres y personas disidentes en un fresco y significativo Paro Feminista. La conmemoraciĂłn del “DĂa Internacional de la Mujer” se remonta a 1975, cuando la OrganizaciĂłn de las Naciones Unidas (ONU) lo estableciĂł en honor al valiente reclamo por el voto femenino durante la RevoluciĂłn Rusa de 1917. Este dĂa, impregnado de historia y lucha, sigue siendo una potente plataforma para la reflexiĂłn y la acciĂłn en la bĂșsqueda de la igualdad de gĂ©nero y la erradicaciĂłn de la discriminaciĂłn.
El año pasado, el presidente Javier Milei cambiĂł el nombre del Ministerio de la Mujer, GĂ©nero y Diversidad, convirtiĂ©ndolo en una SubsecretarĂa con el nuevo nombre de ProtecciĂłn contra la Violencia de GĂ©nero. Esta entidad quedĂł bajo la supervisiĂłn del Ministerio de Capital Humano, liderado por Sandra Pettovello.
Y ahora, apenas hace unas semanas, el gobierno de Milei presentĂł un nuevo proyecto para derogar la Ley de InterrupciĂłn Voluntaria del Embarazo (IVE), aprobada por el Congreso tres años atrĂĄs. Pero la propuesta va mĂĄs allĂĄ, buscando modificar el CĂłdigo Penal en relaciĂłn con los abortos legales permitidos en el paĂs desde 1921, privando asĂ a niñas, mujeres y personas con capacidad de gestar de interrumpir un embarazo forzado, producto de una violaciĂłn.
“Marcho porque estamos en una situaciĂłn de crisis en la que hay que alzar la voz. Con un gobierno que se autoproclama defensor de la libertad, pero cerrĂł el ministerio y busca retroceder. No solĂa participar en marchas hace un tiempo, ya que existĂa tranquilidad y sabĂa que contaba con la protecciĂłn del ministerio y gobernantes que siempre abogaron por la igualdad”, declarĂł Yazmin Segovia, periodista.
Sin lugar a duda, esta manifestaciĂłn es mucho mĂĄs que un simple rechazo o descontento frente a las polĂticas de Javier Milei. Representa la determinaciĂłn inquebrantable de las mujeres argentinas por defender sus derechos y proteger su autonomĂa. Con cada paso, cada voz alzada y cada consigna proclamada, ellas demuestran que no cederĂĄn ante las adversidades. EstĂĄn en pie de lucha, dispuestas a enfrentar cualquier obstĂĄculo que se interponga en el camino hacia la igualdad y la justicia. Su fuerza y su voluntad son un testimonio vivo de la resistencia y la esperanza que inspiran a toda una naciĂłn.





























