Opinión

García Márquez calificó a la Navidad como “la fiesta más espantosa del año”

"Tal vez lo más siniestro de estas Navidades de consumo sea la estética miserable que trajeron consigo: esas tarjetas postales indigentes, esas ristras de foquitos de colores", escribió García Márquez.

Hacia 1980, Gabriel García Márquez calificó a la Navidad como “la fiesta más espantosa del año”, en su escrito titulado “Estas Navidades siniestras”. El autor de “Cien años de soledad” escribió así:

“Ya nadie se acuerda de Dios en Navidad. Hay tantos estruendos de cornetas y fuegos de artificio, tantas guirnaldas de focos de colores, tantos pavos inocentes degollados y tantas angustias de dinero para quedar bien por encima de nuestros recursos reales que uno se pregunta si a alguien le queda un instante para darse cuenta de que semejante despelote es para celebrar el cumpleaños de un niño que nació hace 2.000 años en una caballeriza de miseria, a poca distancia de donde había nacido, unos mil años antes, el rey David”.

Esta descripción realista puede aplicarse también al Perú, que en estos tiempos se ve envuelto en un nuevo conflicto, que viene desde hace mucho tiempo. La Panamericana Sur y Norte han sido protagonistas de protestas de trabajadores agrarios que dejó heridos, detenidos y hasta una ambulancia quemada.

La pandemia empeora la situación. Pero, a pesar de que las autoridades alertan a los ciudadanos a cuidarse más por el temor de una segunda ola, los regalos a último momento para la fiesta también son el centro de la noticia. Los grandes conglomerados reciben a un miles de clientes, quienes forman largas colas para ingresar a los centros comerciales y a pesar de las nuevas medidas, existe el desorden y el caos.

A causa esta y otras acciones que ponen en riesgo nuestra salud, superamos la barrera del millón de contagiados. El Perú se convirtió en el decimoséptimo país en el mundo y el sexto de América en acumular más de un millón de casos por coronavirus. Lo cierto es que los casos seguirán aumentando y seguiremos en la incertidumbre por la llegada de la vacuna al país y, tal vez, volveremos al confinamiento por la segunda ola. Pero las acciones por las fiestas navideñas continúan a pesar del coronavirus.

Igual llegará la Navidad, donde para muchos no será una noche de paz ni de amor, sino todo lo contrario y como lo describió García  Márquez: “Tal vez lo más siniestro de estas Navidades de consumo sea la estética miserable que trajeron consigo: esas tarjetas postales indigentes, esas ristras de foquitos de colores, esas campanitas de vidrio, esas coronas de muérdago colgadas en el umbral, esas canciones de retrasados mentales que son los villancicos traducidos del inglés; y tantas otras estupideces gloriosas para las cuales ni siquiera valía la pena de haber inventado la electricidad”.

Esta es una columna. El análisis y las expresiones vertidas son propias de su autor/a y no necesariamente reflejan el punto de vista de EL PERFIL.

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