Opinión

Los enemigos principales de la democracia en el Perú

Mario Vargas Llosa, Vladimiro Montesinos y Keiko Fujimori son los tres personajes que quieren instaurar un gobierno golpista de ultraderecha en el país, donde ha ganado de manera limpia Pedro Castillo.

En estos tiempos recios, el excandidato presidencial Mario Vargas Llosa, el asesor dictatorial Vladimiro Montesinos y la siempre aspirante Keiko Fujimori son los tres principales enemigos de nuestra democracia y son los promotores de un golpe racista y fascista contra el país.

Vargas Llosa, Vladimiro Montesinos y Keiko Fujimori insisten, cada uno a su estilo, en instaurar un gobierno golpista de ultraderecha que, de concretarse, llevaría al país a su peor crisis de su historia en el año de su bicentenario.

Los tres son mentirosos monumentales. Los tres saben que no hubo fraude y la evidencia de esto es que ninguno puede mostrar una sola prueba. Ni una sola, porque la segunda vuelta, tal como lo han señalado todos los observadores internacionales, se realizó de manera transparente.

Vargas Llosa está sano. Vargas Llosa es el vocero principal de la internacional reaccionaria. Es el portavoz de la derecha bruta y achorada. Es como Barnechea, pero a escala planetaria. No cambiará porque tiene su alma hipotecada, su vida hipotecada, su hijo hipotecado. Bueno, lo último no vale nada. Vargas Llosa ya no actúa hace mucho como un intelectual libre e independiente. Disfraza su postura cavernaria y golpista con las palabras libertad y democracia. Es muy peligroso porque sus aliados políticos son mafiosos de la peor calaña.

Montesinos es el corrupto y corruptor más alucinante de estos tiempos. Tal como lo acreditan los nuevos audios, fue el asesor de la candidatura de Keiko Fujimori. Nunca ha estado desvinculado del fujimorismo de siempre y es el que quiso comprar con tres millones de soles a los integrantes del Jurado Nacional de Elecciones que hasta ahora no proclama al ganador.

Como Montesinos, Keiko no es una política. Ella es una escapista de la justicia. Sigue en la política porque es su escudo para escapar de la cárcel. La Fiscalía ha pedido para ella más de 30 años de prisión por ser presuntamente cabecilla de una organización criminal que lava activos, obstruye a la justica y comete otros graves delitos.

Los ciudadanos conocen bien a este trío del mal que está perjudicando a la democracia en el país y alistan una movilización nacional contra el golpe auspicia por Vargas Llosa, Montesinos y Keiko.

Esta es una columna. El análisis y las expresiones vertidas son propias de su autor/a y no necesariamente reflejan el punto de vista de EL PERFIL.

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