Todo, desde la economĂa, la geopolĂtica, hasta la guerra y la cultura global, para decirlo de modo esquemĂĄtico, estĂĄ siendo reconfigurado de tal modo que sus consecuencias cualitativamente diferentes llegan hasta los Ășltimos rincones de la vida en sociedad.
Los cambios incluyen el nĂșcleo de las verdades consagradas. La clave estĂĄ en la sustituciĂłn de aquellos paradigmas como el mundo unipolar cuyo eje era NorteamĂ©rica y, por el otro, aquel donde entran en juego otros actores. La ciencia y la tecnologĂa mĂĄs avanzada proviene de estos centros. Ocurre que aquel mundo del pasado se derrumba en nuestra presencia, asĂ como la ciencia y la tecnologĂa que remece el mundo se hacen en otros escenarios, otras universidades que nos hicieron ver como retrasados. Las palabras y las narrativas engañosas se han disuelto y el velo se ha corrido. Â
EstĂĄn ocurriendo en estos momentos las guerras mĂĄs devastadoras en Gaza, Ucrania y Siria que dejan observar el rostro de un mundo que ya estĂĄ en nuestras vidas y por desgracias no es noticia en la prensa que consumimos salvo honrosas excepciones.
La primera sostenida ferozmente por Israel que ha cobrado mĂĄs de 500 mil muertos civiles y niños para quienes no existe justicia internacional. La segunda llevada a cabo por la OTAN que agrupa mĂĄs de 27 paĂses, alentada y financiada por los norteamericanos y europeos contra Rusia y finalmente la guerra en Siria que forma parte de este escenario y cuyos vericuetos y complejidades se explicarĂĄ sin duda con el tiempo.
Al unĂsono con los procesos emergentes, las palabras, los conceptos y los hechos ha interactuado de un modo dinĂĄmico y conflictivo que para atestiguarlo estĂĄn los medios y sobre todo las dramĂĄticas transformaciones reales y virtuales a escalas diferentes. Como consecuencia inexorable se produce la deslocalizaciĂłn. Es lo que ocurre con el poder polĂtico y el poder econĂłmico antaño en los marcos de los Estados y ahora fuera de las fronteras nacionales.
La guerra de Ucrania bastarĂa para mostrar un laboratorio de experiencias vĂĄlidas para todos los ĂĄmbitos del derecho como se advierte en las reflexiones de Ferrajoli. Ocurren entre nosotros pequeñas y grandes paradojas mostradas por los âagudosâ analistas y âdiestrosâ juristas y politĂłlogos haciendo escarnio, en su momento, de un presidente mediocre que hoy callan escandalosamente frente a un Congreso y ejecutivo nefastos.
El mundo estĂĄ en guerra que para la prensa local pasa como si no existiera. El ârelatoâ estĂĄ en algunos debates interesados pero las explicaciones que cobran vigencia de lo nuevo estĂĄ en la prensa alternativa que es decisiva a la hora de informar con granos de verdad. En sĂntesis, la guerra y el genocidio de Israel en Gaza y Cisjordania que ya tiene repercusiones en Siria, muestran la desmesura de BenjamĂn Netanyaju, asĂ como la guerra en Ucrania entre Rusia y la OTAN que agrupa a 23 paĂses atizada por Estados Unidos de NorteamĂ©rica cuyas consecuencias que pueden conducir a una catĂĄstrofe mundial llevada por la vana pretensiĂłn de derrotar al Rusia.

El sistema geopolĂtico y estratĂ©gico mundial ofrece un nuevo reordenamiento global debido a los liderazgos de China, IrĂĄn y Rusia como aglutinantes decisivos de los BRICS, Frente a Estados Unidos de NorteamĂ©rica, Inglaterra y Europa en crisis. Nuevos escenarios geopolĂticos que permiten vislumbrar los conflictos mĂĄs agudos de corto y mediano plazo.
Oreshnik o Avellano poderoso y temible misil es apenas la punta del iceberg del cambio fenomenal que es una señal de una nueva revoluciĂłn cientĂfica y tecnolĂłgica. Un misil hipersĂłnico imparable que transformarĂĄ el conocimiento y tecnolĂłgico tal como actualmente lo conocemos.













