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Opinión

Paco Moreno
Paco Moreno
Director Periodístico de EL PERFIL. Estudió en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde tuvo como maestros a César Lévano, Juan Gargurevich, Manuel Jesús Orbegozo, Óscar Pacheco, Julio Estremadoyro, Ricardo Falla, Sonia Luz Carrillo, Carlos Eduardo Zavaleta, Zenón Depaz, Aurora Bravo y otros grandes. Publicó dos libros de periodismo literario, "Gente como uno" (2011) y "Rebelde sin pausa" (2016), uno de cuentos, "El otro amor de mamá" (2012), y una novela, "El jinete en la hora cero" (2021).

Verónika y lo que se viene

Verónika no ha perdido. Ha ganado en diversas formas, que los historiadores del desarrollo de nuestro pueblo sabrán resaltar.

Verónika, luchando contra todo tipo de adversidades, hizo un papel brillante en esta primera vuelta. Esto es innegable. Se ha convertido en la lideresa central del gran movimiento nacional que plantea un cambio profundo en democracia, que debe empezar con el cambio de la Constitución. Este movimiento fue traicionado por Toledo, por Humala; pero ahora está vital.

El pueblo ha decido que, en este tramo del proceso, el candidato sea el profesor Pedro Castillo. Eso se respeta. Seamos claros.  Ya depende ahora de Castillo seguir la ruta del cambio o aumentar la lista de traidores. Veremos.  

En esta ruta, Verónika debe cumplir el papel fundamental de ayudar a evitar que retorne al poder la mafia y la dictadura representada por Keiko Fujimori. Yo estoy seguro de que así será.  

Ella ha dicho, en un video reciente: “Vamos a impulsar decididamente una Asamblea Constituyente popular, paritaria y plurinacional para tener una nueva Constitución que recoja todas nuestras voces”. Esta es una gran señal. Keiko, después de las votaciones, adelantó que defenderá la Constitución y le lanzó una rosa a De Soto.

En el 2016, después de las elecciones, los seguidores de Verónika sintieron su ausencia, hacía falta su voz y su participación activa en momentos cruciales del país. No debe volver a pasar esto. Los silencios son buenos, pero si son tan prolongados pasan a llamarse olvidos.

Hay que decir también que, después de la traición de Humala, este movimiento, cuya mayoría eligió a Castillo como candidato, fue retomado por muchos luchadores y en ese grupo resaltó Verónika. Le dio brillo, valentía y esperanza.

Verónika no ha perdido. Ha ganado en diversas formas, que los historiadores del desarrollo de nuestro pueblo sabrán resaltar.  Ha entusiasmado a mucha gente, principalmente, a jóvenes. Les ha devuelto la esperanza de que sí se puede y que es necesario un verdadero cambio. Su decencia y su valentía son aplaudibles.

Esta es una columna. El análisis y las expresiones vertidas son propias de su autor/a y no necesariamente reflejan el punto de vista de EL PERFIL.

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