Vizcarra debe derogar suspensión perfecta y mandar a cuarentena a sus ministras

El presidente Vizcarra debe reorientar también Reactiva Perú que solo favorece a las empresas.

Los ministros de Vizcarra están entre las cuerdas y no saben cómo defender la indefendible suspensión perfecta a favor de las empresas.  Escuchamos así las medias verdades (entiéndase mentiras) de la ministra de Trabajo ante la Organización Internacional del Trabajo refiriendo que la suspensión perfecta es para pequeñas empresas o que empresas que hayan suspendido a trabajadores no accederán al programa Reactiva Perú que ofrece crédito barato para grandes empresas (30 mil millones de soles).

También escuchamos a Gloria Montenegro, ministra de la Mujer, negando que la propuesta de suspensión perfecta de labores haya sido de la CONFIEP; o las palabras del viceministro de Trabajo refiriendo que SUNAFIL estará supervisando posteriormente que las empresas no abusen con la suspensión perfecta, sabiendo que en tiempos ordinarios dicha institución no cubre la atención de todas las denuncias.

Los defensores de lo indefendible solo demuestran que el gobierno no puede sustentar de forma coherente la suspensión perfecta de labores aprobada mediante  Decreto de Urgencia 038-2020.

Esta decisión errada tiene dos impactos inmediatos. Uno, en la economía del sector formal laboral que afrontará cuarentena con la suya (AFP y CTS), sin una mayor capacidad de consumo (menos vivires por ejemplo) que afecta directamente en los ingresos del sector laboral informal que es aproximadamente el 70%, y que sobrevive de las ventas en los mercados y servicios. 

Otro impacto es en el liderazgo del presidente Vizcarra, y es que con esta decisión, se debilita la idea de que en esta lucha contra el COVID-19 se prioriza la vida, cuando acaba de aprobar medidas como suspensión perfecta de labores y REACTIVA PERÚ orientadas a salvar el patrimonio millonario de los que más tienen.

El gobierno debe corregir su error. Vizcarra ha demostrado en varias ocasiones tener reflejos, esta no debe ser la excepción. Debe derogar el Decreto de Urgencia que aprueba la suspensión y cambiar de ministra.

A su vez, deben hacerse los ajustes necesarios como lo han señalado varios especialistas: Bono universal para todos, bono especial para pequeña agricultura y reorientar REACTIVA PERÚ para apoyo a MYPES, medidas que ponen la atención en las necesidades del sector mayoritario de la población y no del sector privilegiado.

Tomando las palabras de la ministra de Economía “El Perú tiene las espaldas suficientes para afrontar esta profunda crisis” ahora es necesario que los fondos que nos “ahorramos” evitando inversión en educación y en salud, bien deben servir para salvar la vida de los y las peruanos haciendo una efectiva cuarentena. 

No olvidemos también que se ha propuesto, desde el Congreso, un impuesto a la riqueza para que los millonarios del país a fin que también colaboren con mantener el extraordinario gasto público que hacemos en la lucha contra el coronavirus. 

Nunca antes en la historia moderna del Perú nos habíamos enfrentamos a una crisis económica social y política además de una altísima recesión en las economías latinoamericanas. Son tiempos inéditos para los y las peruanas e inéditas deben de ser también las medidas. 

Propuestas hay, la decisión de cambio de chip neoliberal, corresponde al gobierno.

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