Mastodon
jueves, 9 de julio de 2026
“Zampano”: el alma del circo y el vértigo del trapecio vuelan en Karlovy Vary
PolíticaOpiniónActualidadMundoDeportes

“Zampano”: el alma del circo y el vértigo del trapecio vuelan en Karlovy Vary

Catorce metros de altura, sin arneses y un salto mortal: descubre el cine extremo que conquista Karlovy Vary.
Teilo Quillard, Luka Ruiz Miceli en KVIFF.Foto David Sanchez
Teilo Quillard, Luka Ruiz Miceli en KVIFF.Foto David Sanchez

“Zampano”: el alma del circo y el vértigo del trapecio vuelan en Karlovy Vary. Por David Sánchez.

El cortometraje, con apoyo de Unifrance, marca un hito histórico al ser la primera participación francesa en el prestigioso programa Future Frames de la EFP, mientras su protagonista, el artista argentino Luka Ruiz Miceli, desafía el vacío a 14 metros de altura sin redes de protección.

El Festival Internacional de Cine de Karlovy Vary vive estos días una de sus apuestas más fascinantes para el futuro del cine europeo. En el marco de Future Frames: Generation NEXT of European Cinema, el prestigioso programa de la European Film Promotion (EFP) que impulsa a los nuevos talentos del continente, ha brillado con luz propia el cineasta francés Teilo Quillard.

Nacido en Gales, de madre inglesa y padre francés, Quillard se ha convertido en una de las nuevas voces del cine francés emergente. Su arma para conquistar a la industria y al público es Zampano, su cortometraje de graduación realizado en el marco de La Fémis, la prestigiosa escuela parisina de cine. Una obra que huele a aserrín, a familia y a vértigo.

La sangre circense y el homenaje a Fellini

Zampano narra la historia de un padre y un hijo dentro del exigente mundo del trapecio volante. La película combina las acrobacias del circo con una historia íntima sobre los vínculos familiares, la memoria y la transmisión entre generaciones.

Para Teilo Quillard, esta no es solo una ficción, sino una historia profundamente ligada a su propia vida. El realizador creció en una compañía de circo, donde su padre era porteur en el trapecio volante.

“Mi padre era trapecista. Era porteur en el trapecio volante. Crecí en una compañía de circo”, explica el director.

Ese recuerdo está en el origen de la película. Quillard cuenta que cada vez que ve un espectáculo de trapecio volante una emoción especial vuelve a aparecer, porque considera que se trata de un arte único que todavía está poco representado en el cine.

“Es un arte tan único, pero no está tan representado en el cine. Sobre todo el circo contemporáneo. Me importa poner un poco de luz sobre esta disciplina increíble que se está perdiendo un poco”.

El título del filme es también un guiño a La Strada, la obra maestra de Federico Fellini, y al personaje de Zampanò, interpretado por Anthony Quinn. El nombre surgió casi por casualidad durante la escritura del guion.

“En el guion original ponía una Z como marcador para el nombre del personaje. Y terminó quedándose Zampano”.

La influencia de Fellini se mezcla con otras referencias cinematográficas. Quillard menciona también a Emir Kusturica, especialmente por su capacidad para combinar humor, peligro, tristeza y melancolía.

“Me gusta esa especie de caos, pero un caos orquestado”.

Luka Ruiz Miceli: de La Plata a los 14 metros de altura

Si la mirada artística pertenece a Quillard, el cuerpo y la emoción de Zampano pertenecen a Luka Ruiz Miceli, artista circense y actor argentino nacido en La Plata, cerca de Buenos Aires.

Su historia personal también está marcada por el arte. Sus padres pertenecen al mundo del teatro y su padre dirige desde hace años el centro cultural La Panadería, en Mar del Plata.

“Mis padres vienen del teatro. Como los padres de Teilo vienen del circo, mis padres vienen del teatro. Es todo un universo que se conecta”, explica Luka.

Antes de llegar al cine, Luka desarrolló su carrera en el mundo del circo. Hace diez años viajó a Francia para continuar su formación y buscar un lugar en una de las grandes tradiciones circenses europeas.

Su primer objetivo fue entrar en la Escuela Fratellini, en París. Posteriormente estudió en Amiens y terminó instalándose en el sur de Francia, donde continúa trabajando junto a su compañera de vida y de circo, Ambre Porcel.

Ambos forman el dúo Del Alto, un proyecto que combina las artes circenses y la creación escénica.

Para Luka, Francia representa un lugar privilegiado para el desarrollo del circo contemporáneo.

“Francia es el mundo donde las artes se mezclan. Hay una relación con la imagen, con la música, con la escena. El circo francés es muy completo”.

Aunque destaca la existencia de buenas escuelas en Argentina, considera que Francia posee una tradición especialmente fuerte.

“En Argentina hay escuelas muy buenas, pero Francia es el nido del circo más impresionante”.

Un encuentro inesperado con el cine

La llegada de Luka Ruiz Miceli a Zampano ocurrió de una manera poco habitual. Teilo Quillard y su equipo buscaban a un artista capaz de combinar interpretación y una exigencia física extrema.

“Me encontró justo yendo a trabajar, andando en patinete. Buscaba un actor, un artista que pudiera actuar, generar emociones y al mismo tiempo subir a 14 metros de altura y tirarse a una barra para hacer trapecio volante”.

Luka aceptó el desafío, aunque reconoce que el trapecio volante no era exactamente su disciplina principal.

“Me encantó la idea, aunque no había hecho trapecio volante en sí”.

El rodaje se convirtió así en un encuentro entre dos mundos: el cine de Quillard y la experiencia circense de Luka.

Para el artista argentino, la formación en circo también fue una herramienta fundamental para enfrentarse a la interpretación.

“Cuando hemos jugado tantas cosas y hemos aprendido tantas cosas de nuestra familia sin saberlo, hemos entendido algunas esencias de la escena. Todo eso suma”.

Según explica, en una actuación todo puede servir: el sonido, el contacto físico, la relación con la otra persona o incluso un gesto tan sencillo como un abrazo.

El salto más peligroso: 14 metros sin protección

La escena más arriesgada de Zampano llega al final de la película. Luka recuerda el momento con precisión: su personaje debe lanzarse desde una plataforma y realizar un movimiento conocido como pass simple en el trapecio volante.

“Es un pase simple a las manos de otra persona que está generando un vaivén. Es la imagen normal que se ve en todos los espectáculos de trapecio volante, pero no es tan simple”.

La dificultad aumenta por las condiciones del rodaje.

“Estamos a 14 metros, no estamos atados, no tenemos ninguna protección. Hay solamente una red cuatro metros más abajo”.

Para conseguirlo, tuvieron que entrenar durante seis encuentros con profesionales del sur de Francia.

“Había que entender el movimiento y tuvimos seis encuentros con profesionales para aprender. Funcionó y fue un logro maravilloso”.

Future Frames: mirar hacia el futuro

Para Quillard, la presencia en Karlovy Vary no solo permite presentar Zampano, sino abrir caminos para nuevos proyectos.

El programa Future Frames reúne a jóvenes realizadores europeos y crea encuentros con productores y profesionales de la industria.

Durante el festival, los participantes realizaron reuniones con representantes del sector y participaron en encuentros destinados a impulsar futuras coproducciones.

Mientras Zampano continúa su recorrido por festivales, Quillard ya está concentrado en sus próximos trabajos.

Del circo tradicional al universo punk de “Metal Clown”

El siguiente proyecto del director se titula Metal Clown, un cortometraje que explora un universo completamente diferente.

La historia gira alrededor de dos payasos que forman pareja y tienen un dúo sobre el escenario.

“Es una relación de codependencia”, explica Quillard.

A diferencia de Zampano, que se sitúa en un circo más tradicional y familiar, Metal Clown tendrá una estética más contemporánea y punk.

Después llegará el proyecto más ambicioso: el largometraje.

La película combinará los dos universos. Contará la historia de un hijo que huye de casa y llega a un circo punk, donde será acogido por Tony, un porteur y director de compañía que le enseñará el trapecio volante y se convertirá en una figura paterna de sustitución.

Actualmente, el proyecto se encuentra en fase de desarrollo y escritura.

Cuando el circo encuentra al cine

La llegada de Zampano a Karlovy Vary simboliza el encuentro entre dos tradiciones artísticas: el cine europeo emergente y un universo circense que pocas veces ocupa el centro de la pantalla.

Para Luka Ruiz Miceli, esta experiencia también supone su primera gran entrada en el mundo del cine.

“Es una experiencia única. Es la primera vez que estoy en un festival tan grande. Yo vengo del teatro y del circo, entonces estoy descubriendo poco a poco este mundo. Karlovy Vary es impresionante, es un sueño”.

A través de la mirada de Teilo Quillard y la entrega física de Luka Ruiz Miceli, Zampano convierte el vuelo del trapecio en una historia sobre la familia, la memoria, la herencia artística y la necesidad de encontrar un lugar propio en el mundo.

Continúa informándote gratis en el perfil punto pe e y síguenos en las redes sociales como arroba el perfil pe e.

Más información sobre
Sobre la firma
Colaborador de EL PERFIL
Crítico de cine, especializado en cine latinoamericano. Es miembro de la Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica (FIPRESCI) y de l'Académie des Lumières, de la prensa internacional en Francia.