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domingo, 5 de julio de 2026
Apuntes sobre la tecnologĂ­a social
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Este artículo es de hace 4 años

Apuntes sobre la tecnologĂ­a social

Es urgente alfabetización tecnológica general, investigaciones universitarias en tecnología educativa digital para evitar en lo posible la consigna de “Google te hace las tareas”.
epistemologia apuntes sobre la tecnologia social
Las ciencias sociales explican los hechos sociales para comprenderlos; las tecnologías sociales buscan diseñar artefactos y estrategias para actuar y transformar la realidad social.

Apuntes sobre la tecnologĂ­a social. Una columna de opiniĂłn de Lucas Lavado.

Los inicios de Cien años de soledad deslumbran: “Macondo era entonces una aldea de veinte casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de un rĂ­o de aguas diĂĄfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistĂłricos. El mudo era tan reciente, que muchas cosas carecĂ­an de nombre, y para mencionarlas habĂ­a que señalarlas con el dedo”. Sugerentes y cautivadores, son clara muestra de que los creadores, novelistas y escritores, antes de iniciar su tarea fundamental investigan y piensan por años. AdemĂĄs de ser una construcciĂłn idiomĂĄtica de exquisita y sobria arquitectura, es una hermosa metĂĄfora para llevarnos a pensar acerca de cĂłmo nace y se desarrolla el pensamiento filosĂłfico y cientĂ­fico que ha hecho posible el progreso y desarrollo del mundo moderno que este breve artĂ­culo se propone.  

Seis siglos antes de nuestra era, los griegos pensaron el mundo como si fuera reciente (y lo era en cierto sentido) e inventaron la teorĂ­a, esto es la filosofĂ­a y ciencia. No la sacaron de las mangas, cual acto de mĂĄgica ilusiĂłn, sino que transformaron los conocimientos prĂĄcticos (de egipcios y babilonios) en axiomas. A los orientales, meticulosamente prĂĄcticos, no se les ocurrieron los axiomas, esos principios del pensamiento sin los que serĂ­a imposible razonar y argumentar y que ha llevado a construir el pensamiento cientĂ­fico. 

El pensamiento ordenado, sistemĂĄtico, crĂ­tico, cuestionador nos hace libres y hace avanzar el conocimiento. Hans Kelsen creĂł la teorĂ­a del derecho mĂĄs influyente y potente de la que se consideran deudores juristas como Luigi Ferrajoli; sin embargo, esa deuda no obsta para que Ferrajoli muestre las contradicciones mĂĄs relevantes en la obra del maestro (La lĂłgica del derecho: Diez aporĂ­as en la obra de Hans Kelsen, Trotta, 2017). 

La matemĂĄtica y las ciencias

El dominio de la matemĂĄtica hizo posible que portentos de la ciencia se embarcaran en tareas mĂĄs audaces como es el conocimiento del cosmos, empresa de gigantes cuyas cumbres son Bruno, que fue quemado en una plaza pĂșblica; Galileo, que fue encarcelado por la InquisiciĂłn; y, Newton, quien en un mundo un tanto mĂĄs libre formulĂł las leyes de la gravitaciĂłn universal, excepcional genialidad del orden cĂłsmico que hizo posible el nacimiento de la fĂ­sica moderna y sentĂł las bases de la IlustraciĂłn. Estos avances impresionantes crearon las condiciones esenciales para sustentar el racionalismo y el realismo, que son dos columnas del mundo moderno.

Sobre esas bases las ciencias se desarrollan y sus åreas de estudio se traslapan; así, por ejemplo, el avance de la química va de la mano con el evolucionismo de Darwin, de la década de 1850, y con el descubrimiento del código genético, a mediados del siglo pasado. El impresionante crecimiento de todas las ciencias y el nacimiento de la tecnología como traducción de la ciencia ha hecho posible el progreso y desarrollo del mundo moderno. La computación cuåntica y la biología informåtica y la escuela en la nube son indetenibles. Las sociedades que estån alejadas de ellas no tienen sitio en la sociedad globalizada.

Walter Penaloza
Walter Peñaloza

Las tecnologĂ­as sociales

Las ciencias y las tecnologías son un sistema. Lo que estå fuera de ellas no son ciencia ni tecnología; podría ser pseudociencia y pseudotecnología, que debe merecer otro artículo porque es un enorme lastre causante de perjuicios a la economía y a la salud de las personas. Ahora bien, las ciencias naturales båsicas y aplicadas y la matemåtica han posibilitado las tecnologías físicas como los motores, los reactores, etcétera, y las tecnologías digitales como la robótica. En consecuencia, surge la necesidad hacer nuevas preguntas ¿las ciencias sociales båsicas y aplicadas pueden ser traducidas en tecnologías como sucede con todas las ciencias naturales?, ¿se puede hablar con propiedad de tecnologías sociales o siotecnologías?

Desde la epistemologĂ­a, sobre la base de investigaciones como las de Mumford, Mitcham, Elster, Bunge, Quintanilla, Broncano y otros se puede definir a las ciencias sociales como un conjunto de conocimientos que sirven para diseñar, construir y evaluar artefactos sociotĂ©cnicos para modificar la realidad social. 

Las ciencias sociales explican los hechos sociales para comprenderlos; las tecnologĂ­as sociales buscan diseñar artefactos y estrategias para actuar y transformar la realidad social. En este sentido, un politĂłlogo busca los mecanismos que explican el poder polĂ­tico; en cambio, el polĂ­tico, si es competente, sobre la base de aquel conocimiento, se encarga de organizar y conducir un movimiento polĂ­tico para conseguir los propĂłsitos señalados en su ideario. 

Hay, claro estå, científicos sociales mediocres y políticos incompetentes porque carecen de conocimientos y pueden llevar al despeñadero una organización de cualquier tamaño que ha costado años construirla. Hablamos de organizaciones, no de instituciones, que se confunden con frecuencia.

Un politĂłlogo, un sociĂłlogo, un historiador, un economista y un biĂłlogo pueden lograr un conocimiento adecuado de su campo trabajando solos, pero si unen esfuerzos para describir y explicar la manera cĂłmo interactĂșan el Estado, las empresas financieras, las organizaciones polĂ­ticas y los movimientos sociales, podrĂ­a tener un valor incalculable para diseñar polĂ­ticas del Estado. Pero esta tarea no la hacen los cientĂ­ficos bĂĄsicos sino los sociotĂ©cnicos, que encaran problemas prĂĄcticos que tienen consecuencias en la acciĂłn y estĂĄn relacionados con valores de verdad y de justicia. La igualdad de oportunidades y calidad de vida no es un discurso sociolĂłgico ni ideolĂłgico; es una meta que requiere un curso de acciĂłn y una organizaciĂłn. 

Los cientĂ­ficos sociales formulan hipĂłtesis y conjeturas cuyas verdades deben probar. En cambio, los sociotĂ©cnicos diseñan artefactos sociales como colegios, partidos polĂ­ticos, hospitales, y luego evalĂșan si son viables y eficientes. Estamos en un medio tecnolĂłgico cuya velocidad de innovaciĂłn es apabullante.  Si nos detenemos solo en la educaciĂłn de los Ășltimos treinta años, veremos que los gobiernos han hecho compras millonarias de laptops para estudiantes, que nunca llegaron, o llegaron deficientes, sin conectividad y contenidos en medio de la confusiĂłn de artefacto con tecnologĂ­a. Nos hemos pasado la vida escuchando exposiciones doctas de parrafadas enormes escritas con letras menuditas e ilegibles, en Power Point, proyectadas a velocidad de rayo. A eso le llaman “ayudas visuales” cuando en verdad son distractores y solo ayudan para el “floro” del expositor. 

Es urgente alfabetizaciĂłn tecnolĂłgica general, investigaciones universitarias en tecnologĂ­a educativa digital para evitar en lo posible la consigna de “Google te hace las tareas”. El filĂłsofo peruano Walter Peñaloza escribiĂł un pequeño y motivador libro sobre tecnologĂ­a educativa; sin embargo, nadie lo lee ni difunde, ÂĄni sus discĂ­pulos! Corregir esta omisiĂłn no es tarea fĂĄcil, es un desafĂ­o cognitivo, emocional y prĂĄctico.

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Esta es una columna El anĂĄlisis y las expresiones vertidas son propias de su autor/a y no necesariamente reflejan el punto de vista de EL PERFIL
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Colaborador de EL PERFIL
Profesor en FilosofĂ­a y Ciencias Sociales. MagĂ­ster en Docencia Universitaria y Doctor en Ciencias de la EducaciĂłn. Ha editado mĂĄs de 400 tĂ­tulos.