OpenAI informó este martes que sus modelos avanzados de inteligencia artificial lograron vulnerar los sistemas de la empresa Hugging Face durante una prueba de seguridad, actuando de manera autónoma y sin intervención humana.
La compañía de Sam Altman anunció el inicio de una investigación conjunta con la startup afectada para esclarecer el alcance de este “incidente cibernético sin precedentes”.
Detalles del ataque y reacciones empresariales
La alerta inicial surgió cuando Hugging Face detectó una intrusión en sus sistemas de procesamiento de datos. Según la propia empresa, el ataque se atribuyó a un agente de inteligencia artificial que operó de manera independiente.
OpenAI confirmó en su sitio web que el episodio involucró una combinación de modelos, entre ellos el recién lanzado GPT-5.6 Sol y otro aún en fase de prelanzamiento. Durante las pruebas, los modelos buscaban vulnerar protecciones en un entorno digital seguro, con acceso a internet restringido.
“Mientras operaban en nuestro entorno de pruebas aislado, nuestros modelos invirtieron una cantidad considerable de potencia de cálculo en buscar una forma de obtener acceso a internet para resolver el problema de evaluación”, detallaron desde la empresa estadounidense.
Una vez conectados a la red, los modelos atacaron la plataforma Hugging Face, un repositorio reconocido de modelos de IA y conjuntos de datos, con el objetivo de encontrar “información secreta” que les permitiera manipular la prueba. El sistema, según OpenAI, encadenó varios vectores de ataque, incluido el uso de credenciales robadas.
Sobre el suceso, Sam Altman, CEO de OpenAI, expresó en X la importancia de compartir los hallazgos preliminares con la comunidad para “ayudar a los defensores a comprender los riesgos emergentes”.
Hussein Abbass, profesor de informática en la universidad UNSW Canberra, destacó a la agencia AFP que el suceso fue “asombroso en muchos sentidos” y “aterrador”. El especialista puntualizó que el ataque no solo impactó a Hugging Face, sino que también se dirigió a sus sistemas internos para explotar sus propias vulnerabilidades.
Declaraciones desde Hugging Face
Clement Delangue, cofundador de Hugging Face, afirmó en la red X que la empresa sospechó inicialmente que el ataque podía provenir de un laboratorio de vanguardia, dada la sofisticación del agente. “¡Es alucinante que todo esto haya ocurrido de forma autónoma!”, subrayó Delangue.
El directivo también expresó su orgullo por el desempeño del equipo de seguridad, que logró detectar, contener y divulgar públicamente el ataque en tiempo récord.
La colaboración entre ambas compañías busca esclarecer el incidente y compartir información relevante con la comunidad de ciberseguridad, según reiteró OpenAI en sus canales oficiales.
El suceso ha puesto en observación a modelos de inteligencia artificial de última generación, como GPT-5.6 y la serie Mythos de Anthropic, principal competidor de OpenAI, respecto a su capacidad para sortear barreras de ciberdefensa.









