Meta Platforms impulsó una reforma significativa en su estructura accionaria para anticiparse a la posible aprobación del impuesto del 5% a multimillonarios en California, conocido como Proposición 40. Esta medida será sometida a votación en referéndum el próximo 3 de noviembre.
El CEO de Meta, Mark Zuckerberg, propuso la creación de una nueva clase de acciones sin derecho a voto. Según informó The New York Times, el objetivo es vender parte de su participación para cumplir con la eventual obligación tributaria, sin perder el control decisorio sobre la compañía.
Aprobación de nuevas acciones para mantener el control
La junta directiva de Meta aprobó la implementación de acciones ordinarias de Clase C, que entrarán en vigencia en enero. La compañía comunicó que estos títulos permitirán recaudar capital, entregar compensaciones y realizar adquisiciones, incluidas inversiones en inteligencia artificial, sin alterar la estructura de votación que beneficia a Zuckerberg, quien posee aproximadamente el 60% de los derechos de voto.
La decisión obedece, en parte, a la Proposición 40. Como estas nuevas acciones carecen de derechos de voto, Zuckerberg podría vender una proporción suficiente para afrontar el eventual impuesto sin modificar el control mayoritario que ejerce sobre Meta, propietaria de Instagram, Facebook y WhatsApp.
La estructura del plan fue presentada ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC). El documento indica que se emitirá una acción de Clase C por cada acción de Clase A o B existente como un dividendo único equivalente a una división de títulos de dos por uno. La empresa aseguró que este mecanismo “no modificará el poder de voto de ningún accionista”.
Según la presentación ante la SEC, Zuckerberg podría vender o transferir hasta el 20% de las acciones de Clase C asignadas, lo que equivale al 10% de su participación económica en la empresa, sin incidir en su mayoría de votos ni en la gobernanza del grupo.
Rechazo de empresarios y debate político
La propuesta de gravar a los multimillonarios ha suscitado rechazo entre empresarios de Silicon Valley. El cofundador de Google, Sergey Brin, financió campañas contra la iniciativa. Diversos líderes empresariales manifestaron críticas en redes sociales, argumentando que la medida podría provocar la fuga de capitales y consecuencias económicas para el estado.
La Proposición 40 planea recaudar hasta 100.000 millones de dólares en cinco años, según estimaciones de sus promotores. La mayor parte de estos fondos se destinaría a la financiación de necesidades sanitarias en California, con partes menores dedicadas a asistencia alimentaria y educación. La iniciativa fue redactada por profesores de derecho tributario de la Universidad de California en Berkeley y cuenta con el respaldo del sindicato SEIU United Healthcare Workers West.
El representante demócrata Ro Khanna, defensor público de la Proposición 40, reaccionó ante el plan de Meta a través de la red X: “Parece que los multimillonarios se quedarán y encontrarán la manera de pagar el impuesto”. Khanna añadió que con la aprobación del gravamen “los niños pobres de California podrán tener acceso a la atención médica”.
Según fuentes de Meta, el diseño del nuevo esquema accionarial se discutió internamente desde julio. Zuckerberg habría señalado en reuniones previas con la junta directiva que, si no se hallaba un mecanismo para afrontar el impuesto sin comprometer su posición, consideraría vender bienes personales como su residencia en Palo Alto.
La introducción de las acciones Clase C amplía la capacidad de Meta para obtener recursos y ejecutar operaciones estratégicas. La empresa puede realizar estas operaciones manteniendo protegida la estructura accionarial que asegura el predominio de voto para su fundador y actual director ejecutivo.







