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El gran novelista

El Ciro Alegría inédito

Publiqué el siguiente texto a comienzos de los años 70 del siglo pasado. No tengo a la mano el número de CARETAS en que apareció originalmente, pero creo que conserva la firme huella del escritor que, muy joven, estuvo a punto de ser fusilado por participar en el levantamiento de Trujillo, en 1931.

En el siglo XI, la hispana María Gómez recibió de Alfonso VI El Bravo el nombre de Varona, por haber combatido con las armas en la mano “no como débil mujer sino como fuerte varón”. De ese tronco surgió una familia cubana que dio héroes y sabios a la patria de Martí. De allí procede Dora Varona, la viuda de Ciro que se ha convertido en sorprendente editora del gran narrador.

Infatigablemente, las prensas de España, Cuba, Chile, México y Perú siguen lanzando las novelas clásicas de Ciro. Pronto tendrán que programar otras hasta hoy inéditas, que Dora Varona ha ido desenterrando de una montaña de papeles. El hecho renovará interés sobre un escritor cuya biografía sólo ahora empieza a ser revelada a plena luz. En estas páginas, CARETAS ofrece un informe sobre las hazañas que el novelista sigue cumpliendo después de muerto y sobre capítulos inéditos de su biografía. Entre las primicias, el lector encontrará, a la vuelta, una carta rigurosamente inédita que Ciro escribió a Fidel Castro. Ese hallazgo flamante no alcanzó a ser incluido en la reciente edición habanera de “La revolución cubana”, libro de Ciro. Otras novedades se refieren al file “El mundo es ancho y ajeno”.

La madrugada del 17 de febrero de 1967, Dora Varona de Alegría se quedó a solas con sus tres hijos –uno más estaba en camino– sin más bienes que una selva de papeles enmarañados y cubiertos por letra ilegible, nerviosa. Cinco años después de ese día luctuoso, Dora Varona se ha convertido en la principal editora de Ciro Alegría en el país y, de paso, en la primera fuerza femenina de la actividad editorial peruana.

Con benedictina paciencia, la viuda de Ciro Alegría ha ido descifrando originales hasta alinear varios libros inéditos de un autor a quien muchos consideraban agotado antes de su muerte. Ha desbrozado impecablemente el camino de los derechos de autor de Ciro arremetiendo contra más de un editor pirata. Ha lanzado varias ediciones de los libros más famosos de su compañero, entre ellas el primer volumen de biblioteca de “El mundo es ancho y ajeno”. Ha creado las Ediciones Varona especializadas en Ciro. Acaba de poner en circulación el libro “Ciro Alegría. Trayectoria y mensaje”, que incluye trabajos del novelista sobre su propia obra así como varios estudios críticos, y, miel sobre hojuelas, la síntesis biográfica más intensa que se haya trazado del gran narrador.

Este último trabajo es de Dora Varona y constituye anticipo de una biografía que viene trabajando hace años y para la cual se ha documentado en papeles y testimonios vivos. Ha llevado su minuciosidad hasta el carteo constante con todas las mujeres que fueron novias de Ciro. Sólo una de ellas no ha respondido a sus ruegos de información. Es Ligia Marchand, la cubana que estuvo casada con Ciro y que luego de divorciarse de éste ingresó de monja en un convento.

Ciro redactaba todos los días mensajes antifascistas

Alguien publicó en París, antes de la última guerra, uno de esos libros de éxito que la fama devora de prisa: “Las viudas terribles”. Allí despotricaba contra matronas, que muerto el marido célebre, se dedican a molestar con memorias, declaraciones o lágrimas que perturban el descanso del finado. Dora ha vencido esa tentación. Su esbozo biográfico ilumina con luz tersa facetas de Ciro desconocidas o mal conocidas.

Algunos testimonios han sido grabados. Por ejemplo, aquel en que se revela que hasta los dos años Ciro era un infante silencioso que no reía, y que rio por primera vez al ver una fiesta de la trilla. Esa risa prefigura el gesto de amor y goce –amor por la justicia, goce en el esfuerzo– con que el narrador iba a fijar en sus páginas el campesino nuestro.

Muchos datos se relacionan con la política. No sólo los conocidos de su militancia aprista, acerca de los cuales el testimonio literario más importante de Ciro puede ser su novela “Lázaro” que trata de la insurrección de Trujillo y que pronto saldrá a la luz en el segundo tomo de las Obras Completas de Ciro impresas por Editorial Aguilar, de España. Como se sabe, Ciro rompió con el Apra en 1948 y una vez, a la pregunta: “¿En qué país te agradaría vivir?”, respondería con un rotundo: “En mi país, despojado de la estupidez aprista”.

La cólera contra los déspotas criollos crece cuando se recuerdan episodios de las represiones antipopulares que llevaron a Ciro al destierro y el hambre, y que arrasaron hogares, vidas, organizaciones. La barbaridad llegaba a veces hasta a hostilizar a hombres como Ciro de la forma más indigna. Por ejemplo, cuando el tirano Odría le negó visado consular para que pasara por Lima con rumbo a La Paz.

Hecho digno de la mayor reflexión es el antifascismo. En 1942, recuerda Dora Varona, Ciro redacta todos los días mensajes antifascistas que serán difundidos por radio a través de todo el Continente. En 1943 rechaza una propuesta nazi de editar “El mundo es ancho y ajeno”. En carta a K.W. Korner, en Buenos Aires, dice: “Yo no puedo aceptar su propuesta para traducir mi libro. En pocas palabras, me parece un asunto de mera propaganda y me opongo a ella. Yo no puedo permitir que un libro que clama contra la opresión sea utilizado para especulaciones destinadas a crear un confusionismo que la favorezca… No soy enemigo de la Alemania de los grandes artistas, pensadores y conductores del pueblo, momentáneamente engañado”.

En ese mismo combate se sitúa su oposición ardiente al peronismo.

dora y sus hijos ciro alegria
Dora e hijos: Cecilia (guitarrista y compositora), Ciro (poeta), Gonzalo (espíritu riente) y Diego (pintor precoz). Una felicidad presidida por una gran ausencia y una devoción sin descanso.

Libros inéditos y otros

Una de las hazañas editoriales de Dora Varona será sin duda la aparición próxima del tomo de Aguilar ya mencionado, porque allí se podrán leer por primera vez “Lázaro”, “El dilema de Krause”, “El hombre que era amigo de la noche” y otras narraciones inéditas o casi desconocidas.

Desde que Horacio escribió su hermoso “exegit monumentum” (Me erigí un monumento) en que, orgullosamente proclama la convicción de que su obra es más imperecedera que los monumentos de los césares, todo gran escritor ha tenido la certeza de estar derrotando a la muerte y a los ídolos efímeros. Pushkin, sol de la poesía rusa, dijo que estaba seguro que en el camino de su tumba no crecería la yerba. La frase se cumple. Ciro nos decía una vez, a Raúl Valencia y a mí, en una cita memorable en que anduvimos juntos durante 16 horas y en que monologó sobre su vida hasta que el lucero del alba se escondió: “Yo les he puesto una yuca con ‘El mundo es ancho y ajeno’. Una yuca, chico. Pueden hablar de que soy un escritor acabado; pero ‘El mundo…’ queda”. Eran días en que algunos críticos demasiado atraídos por las novedades extendían críticas excesivas contra Ciro.

Hace unos días, Dora Varona nos reveló un cálculo que puede parecer desconcertante: de “El mundo es ancho y ajeno” siguen saliendo ediciones en todas partes del mundo. Ella calcula que las tiradas conjuntas de esa gran novela llegan a los cinco millones de ejemplares.

“Sólo ‘Ercilla’ –dice Dora– ha lanzado doce ediciones, cada una de diez mil. En México, una conocidísima edición pirata con jinetes en la portada reconoció haber lanzado 28 ediciones de diez mil ejemplares por vez. Ahora se ha retractado y ha comenzado a pagar los derechos correspondientes a los herederos. Cuba lanzó hace poco una edición de 50 mil ejemplares, que se agotaron rápidamente”. Dora misma, con su sello ya popular de Ediciones Varona, acaba de lanzar la primera edición de biblioteca de esa novela trascendental que llegó al pueblo hasta tal punto que un día de 1957, el Estadio Nacional, repleto por el clásico Alianza-U, tributó a su autor una evasión delirante.

No es el único libro preferido por las masas. Hace poco, la edición rusa de “La serpiente de oro” agotó sus cien mil copias en corto término (de paso, los rusos pagaron a Dora los derechos en dólares, rompiendo con sus hábitos; los camaradas de Pekín, en cambio, no han abonado nada hasta el momento por su edición de “El mundo…”, que es de 1965).

Uno de los libros más bellos como objeto de arte que hayamos visto en el mundo es la versión alemana de “La serpiente de oro” tirada recientemente en Suiza. De este mismo libro, Editorial Universo viene lanzando diez mil ejemplares casi cada año.

“Los perros hambrientos” es, por su parte, un rito anual para la editorial “Crisol”, de España (esa de los pequeños libritos rojos en papel biblia). Cada año imprime diez mil ejemplares. Lo mismo hace “Nascimento”, de Chile (a la que Ciro, en un momento de pobreza extrema, había cedido derechos a perpetuidad; asunto que Dora Varona ha corregido gracias a la benevolencia de los directivos del sello).

En la copiosa correspondencia de Dora Varona se leen los más curiosos pedidos de autorización para ediciones. Hay una en que la Biblioteca del Congreso de los EE.UU. solicita permiso para trasladar al sistema Braille “Los perros hambrientos”, escrito, como se sabe, cuando el escritor estuvo a punto de quedar ciego. Otra epístola requiere permiso para traducir ese libro al esperanto. La Facultad Evangélica de Teología del Consejo Nacional de Iglesias estadounidense quiere reproducir en un libro de texto el capítulo final de “El mundo…”. Un autor de libros para secundaria de Francia pide autorización para citar fragmentos del mismo libro.

Y ahora, al cine

En la hermosa casa que ha levantado para ello y sus hijos con su trabajo de editora, la viuda valiente dirige las Ediciones Varona. Allí gobierna rodeada de sus cuatro hijos (Cecilia, que nació en los días de la guerrilla en la provincia cubana de El Oriente, en circunstancia que ya hemos relatado en CARETAS N°. 390, marzo de 1969), cuando los hombres de Fidel encendían en los cerros sus primeras hogueras; Ciro, Gonzalo y Diego (el que vino a la tierra cuando su padre acababa de integrarse a ella).

ciro alegria y el guerrillero enviado de fidel castro
CIRO Y EL GUERRILLERO. 1958: en San Vicente, Cuba, un emisario de
Fidel visita a Ciro Alegría, viejo amigo del guerrillero.

El proyecto que ahora visita la imaginación de Dora Varona es el de la filmación de “El mundo es ancho y ajeno”. Ese fue uno de los sueños de Ciro, y su compañera ha ido hasta la Unión Soviética y Argentina en pos de ultimar detalles para la gran realización. Las cartas de Leopoldo Torres Nilson, el director que se consagró con el monumental filme “Martín Fierro”, revelan que casi no falta nada. En una de ella se lee: “Siento que el gran libreto es el libro y que el filme debe ser una suerte de maridaje apasionado entre gente que sienta el cine con lucidez y no se decida a rebajar a agua azucarada lo que debe ser alcohol machazo”. “Veo (el guión) –dice en otro lugar– como un gran fresco telúrico donde las pasiones realistas arrastran y muestran también las grandes corrientes irracionales de pasión y raza”.

La idea es encargar el guion a una especialista extranjero con la colaboración de un escritor peruano. Dora sería la asesora. Todos los actores serían nacionales y el rodaje, desde luego, se haría en el Perú.

La otra preocupación febril de Dora es la edición en el Perú de un libro que acaba de salir en Cuba gracias a los originales llevados allá por ella: “La revolución cubana”, un testimonio que había quedado inédito. La carta a Fidel Castro, que reproducimos, debería formar parte de esa edición; pero sólo apareció en estos días. La ofrecemos como primicia gracias a la gentileza de la viuda del escritor.

Carta de Ciro a Fidel

San Vicente, octubre 22 de 1959
Dr. Fidel Castro
Primer Ministro del Gobierno Revolucionario, La Habana.

Estimado Fidel:

La idea de escribir un libro sobre la Revolución Cubana, ronda mi mente desde hace algún tiempo. Cuando mi amigo Waldo Frank vino últimamente a Santiago de Cuba, estuvimos conversando y me dijo que debería hacerlo. Él tiene una alta idea de lo que tal libro podría significar.

Insistiendo en el asunto, sobre el que Waldo volvió muchas veces en el curso de la conversación, le manifesté que, de escribir dicho libro, tendría que hacer yo algo bueno, que estuviera por encima del nivel corriente, ya que se han echado toneladas de ramplonería impresa sobre la Revolución, y que para lograr el propósito necesitaría las facilidades del caso.

Waldo estuvo de acuerdo y se ofreció a hablar personalmente con usted. Ahora me escribe que así lo hizo y usted se interesó mucho en el asunto, diciéndole además que entrara yo en contacto con usted. Esta carta es, entonces, la toma de contacto. (Ya en los días de la lucha armada, allá por noviembre, cuando estuvo aquí el ejército rebelde, le di al entonces capitán Félix Duque, dos libros para que se los enviara a usted de mi parte, haciéndole presente mi adhesión.

Lo primero que necesito es hablar con usted, para tratar de asunto del posible libro ampliamente. Y por desgracia no puedo ir de inmediato a La Habana, pues aquí me retiene un trabajo que tengo contratado y aún no termino. Pero a fines de noviembre o en diciembre estaré en La Habana, de paso al Perú, y podría verlo. Acaso venga usted a Santiago antes, en una de sus salidas de La Habana, y yo iría a entrevistarme con usted. Creo que debemos ponernos previamente de acuerdo sobre un plan de trabajo.

Al Perú debo ir en el tiempo señalado, para colaborar en la nueva revisión del guion y en la elección de exteriores para la filmación de El mundo es ancho y ajeno. A base de este libro mío, que ya ha vendido doscientos mil ejemplares en español y está traducido a diez idiomas, la Internacional Films de Buenos Aires va a hacer una superproducción en cinemascope. Será la primera película de masas y grandes panoramas que se filme en América Latina.

Igual o superior éxito obtendría un libro sobre la Revolución Cubana, de estar bien hecho. Yo puedo escribirlo. Cuanto necesito es que nos pongamos de acuerdo y saber si usted podría facilitarme la información y el apoyo necesarios.

Esta carta resultaría interminable si le hablara de todas las cosas que tengo en mente en relación con la Revolución Cubana y pienso en sus muchas ocupaciones. Aguardo que haya ocasión de que se las exponga verbalmente.

Agradeciendo su atención y en espera de su respuesta, queda a sus órdenes y le saluda muy cordialmente.

Ciro Alegría

Dirección: San Vicente, Dos Bocas, Oriente.

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