Opinión

Castillo y los nuevos vientos en Nuevo Perú

Se fortalece una corriente en el Nuevo Perú que alza la voz para que la Constitución fujimorista sea cambiada y el presidente de la república apenas ha dicho que no descarta apelar al Tribunal Constitucional para desatar ese candado que el Congreso le puso al referéndum para una asamblea constituyente.

El presidente de la república, Pedro Castillo, en amplia entrevista con César Hildebrandt, no fue claro en decir que su promesa electoral de cambiar la Constitución está en marcha. Apenas dijo que no descarta apelar al Tribunal Constitucional para desatar ese candado que el Congreso le puso al referéndum para una asamblea constituyente.

Ante la insistencia de Hildebrandt, Castillo señaló: “Por nuestra parte, vamos a agotar todo lo que corresponde al gobierno en el marco de la norma, de lo que manda la Constitución actual. En esa perspectiva está que apelemos al Tribunal Constitucional”.

El cambio de la Constitución es la más importante de sus promesas electorales. Es el tema central por el que la derecha lo quiere vacar. Castillo lo sabe y nadie sabe, en realidad, qué hará el presidente con este caso fundamental. Mientras tanto, en el Nuevo Perú, ahora que Verónika decidió no ocupar ningún cargo dirigencial, se fortalece una corriente que alza la voz para que la Constitución fujimorista sea cambiada de todas maneras en estos tiempos.

El cambio de la Constitución es la más importante de sus promesas electorales. Es el tema central por el que la derecha lo quiere vacar. Castillo lo sabe y nadie sabe, en realidad, qué hará el presidente con este caso fundamental.

Esta corriente la encabeza el sindicalista Enver León, contador y con estudios en gestión pública. Enver va en serio y quiere ser elegido secretario general del Nuevo Perú este domingo 30. Su contrincante es el experimentado Roberto Rodríguez Rabanal, sociólogo y gestor público.

Enver dijo que, en este momento, el Nuevo Perú se considera parte del Gobierno y apoya para que se cumplan las promesas electorales. Sin embargo, explicó que el Nuevo Perú puede dejar la gestión de Castillo si no hay una clara disposición del presidente de cambiar la Constitución, de recuperar los recursos naturales y otros temas claves para el país.

El anuncio de Verónika de no participar en ningún cargo público ha sacudido las aguas en el Nuevo Perú, que había quedado mal ubicado en la escena política copada por cerronistas. Ahora están surgiendo corrientes que quieren darle un giro a la organización con ideas más firmes y claras.

Este 26 de enero habrá un debate democrático entre Enver y Rabanal en el Nuevo Perú y el 30 se elegirá a uno de ellos para que ocupe el cargo de Verónika. Hay nuevos vientos que preocupan a los no quieren ni criticar a la Constitución que hicieron Fujimori y Montesinos.

Esta es una columna. El análisis y las expresiones vertidas son propias de su autor/a y no necesariamente reflejan el punto de vista de EL PERFIL.

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