Lunes, 8 de Agosto de 2022
17.7 C
Lima
Lunes, 8 de Agosto de 2022
17.7 C
Lima

Opinión

Vacunados en Israel usan “Pase Verde” para volver a la supuesta normalidad

Israel está tratando de regresar a la normalidad. Realizó un concierto al aire libre. Más de 9 millones recibieron ambas dosis de la vacuna Pfizer-BioNTech y algunas se recuperaron del coronavirus.

Israel, la tierra Santa, es el país con más vacunados per cápita del mundo. Ha vacunado a la mitad de su población, más de 9 millones, y en estos días está regresando a la normalidad. En Tel Aviv, ciudad israelí, hubo un concierto musical el miércoles 24 de febrero. Este evento fue uno de los primeros programas culturales, donde personas de la tercera edad acudieron al Ayuntamiento de Tel Aviv con su “Pase Verde”. 

Ante el reinicio de las actividades económicas, se creó el “Pase Verde” o “Pasaporte verde” a través de una aplicación móvil. Este es una llave de ingreso a lugares recreativos como los gimnasios, piscinas, hoteles, sinagogas, teatros, centros comerciales y más. 

El Gobierno israelí, con este pase, certifica a quienes completaron su proceso de vacunación al recibir ambas dosis de la vacuna Pfizer-BioNTech y quienes se recuperaron del coronavirus. Esta tarjeta permite realizar más actividades que el resto de la población no vacunada; sin embargo, tiene un tiempo limitado, es por solo por seis meses.

El 27 de diciembre, hace dos meses, Israel había entrado a su tercer confinamiento. El aumento de casos de coronavirus alejaba la reapertura de su economía. Con la llegada de las vacunas y el éxito en su campaña de vacunación, cambiaron el panorama por completo. Ahora, gozan de su libertad, del aire libre, aprenden a socializan de nuevo, se divierten y tienen el gran privilegio que el resto lo desea con ansias: volver a vivir.

Hay todavía actividades en la lista de espera, como lo es el turismo. El aeropuerto principal del país continúa cerrado. Tener la campaña de vacunación más avanzada del mundo no asegura terminar con la crisis. La economía en Israel va despacio y el regreso a su normalidad también.

Hace algunas semanas, no estaban permitidos los conciertos. Ayer, sin embargo, Doron Zicher, un empresario jubilado, esperaba la actuación del cantante israelí Nurit Galron y dijo “después de un año quedándonos en casa en una especie de ambiente aislado, se siente genial salir y experimentar espectáculos y actividades públicas”.

Según el Gobierno israelí, estas actividades culturales, artísticas y recreativas como el “Concierto de Pase Verde” ayudará a que más personas tengan confianza en las vacunas. Y que, en las próximas semanas, se logre vacunar al 95% de personas mayores de 50 años. Este modelo es un gran paso para enfrentar a las campañas antivacunas, ya que animan a la población a sumarse a los millones de inmunizados en el mundo.

Ahora es posible que Israel no solo sea un país sagrado para judíos, cristianos, musulmanes y las demás religiones, sino también para todos aquellos que, bajo este modelo, quieren levantar su economía en plena pandemia y luchar contra los antivacunas. También, está lo más importante: el deseo de volver a la normalidad; y como lo dijo alguien: “Israel, Israel, ¡qué bonito es Israel!”.

Esta es una columna. El análisis y las expresiones vertidas son propias de su autor/a y no necesariamente reflejan el punto de vista de EL PERFIL.

Más información

Sigue leyendo

También lee

Más noticias