Álvaro Campana: “Cambiar la Constitución no solo es viable, sino es urgente y necesario”

Secretario general de Nuevo Perú denuncia que hay intentos de cerrarle el paso a nuevas organizaciones que han demostrado, aun sin inscripción, tener más relevancia y representar nacionalmente a sectores más amplios.

Mientras la derecha alista a sus candidatos, en el campo de la izquierda hay también organizaciones que hacen el esfuerzo para competir en las justas electorales que tendrán su punto culminante el 11 de abril del 2021. En este diálogo, el secretario general de Nuevo Perú, Álvaro Campana, habla sobre las posibilidades de Verónika Mendoza y recuerda que Forsyth tiene una alianza con un sector religioso reaccionario. 

-¿Además de Nuevo Perú, qué otras organizaciones políticas integran Juntos por el Perú?

-Podríamos decir que Juntos por el Perú es un frente de varias organizaciones históricas de la izquierda peruana conformada por el Partido Humanista Peruano, el Partido Comunista del Perú Patria Roja, el Movimiento por el Socialismo y el Partido Comunista Peruano. Es con este conglomerado de organizaciones que el Nuevo Perú ha llegado a un Acuerdo Político a fin de sumar fuerzas y constituir una plataforma electoral más amplia que exprese a un gran bloque político, social y ciudadano. 

-¿Hay posibilidad de seguir convocando a más organizaciones?

-Parte de nuestro acuerdo es apostar por una alianza más amplia, es decir, concretar un frente sobre la base de dos inscripciones a más. No solo hay posibilidad, esa es la idea. La idea es articular a movimientos regionales, referentes de organizaciones sociales, así como sectores políticos nacionales sobre la base de un programa cuyo norte tiene que ser abrir un proceso constituyente, pero también encarar desde una perspectiva popular y ciudadana la emergencia social y sanitaria que vive el país, así como forjar un bloque electoral que permita que las fuerzas que quieren refundar el país, cambiarlo estructuralmente, ganen el gobierno y ofrezcan una salida democrática a la crisis frente a otras opciones que sólo buscan la “gobernabilidad” a través de ciertas reformas limitadas que no frenan la descomposición y crisis del régimen político, del estado y el modelo neoliberal; o incluso salidas autoritarias y reaccionarias como las que alientan sectores mafiosos y conservadores de la derecha.

-¿Por qué cree que usted que hasta ahora no se ha logrado conseguir las más de 24 mil firmas para inscripción de Nuevo Perú? ¿Hay tiempo para lograrlo?

-No solo creo, hay un dato objetivo: el Perú atraviesa, como el resto de los países del mundo, una emergencia social y sanitaria que nos tiene en un estado de emergencia, nos ha tenido en una cuarentena rígida por varios meses y, sin embargo, no se ha adecuado a esta realidad los procesos para inscribir a nuevos partidos. 

-¿Qué están haciendo desde Nuevo Perú?

-Desde el Nuevo Perú estamos haciendo un esfuerzo enorme para, ojalá, lograr la inscripción en el plazo propuesto por el Congreso del 30 de setiembre. El que no logre inscribirse ningún partido nuevo evidenciará un fracaso más de la limitada reforma política que se impulsa y que a estas alturas más parece una contrarreforma política. Esta situación contrasta con la cantidad de militantes que hoy tienen varios partidos con registro legal y que están muy por debajo de los 24500 militantes que se necesitan para inscribir nuevos partidos, pero además se ha suspendido la adecuación a las nuevas reglas. Como se puede observar hay intentos de cerrarle el paso a nuevas organizaciones que han demostrado, aun sin inscripción, tener más relevancia y representar nacionalmente a sectores más amplios.

-¿Cuándo se realizarían las elecciones internas a fin de definir que Verónika Mendoza sería la candidata presidencial del Juntos por el Perú?

-Aún no hay un cronograma electoral para estas elecciones. En el acuerdo con Juntos por el Perú aprobaremos un reglamento electoral conjunto. Pero en el Nuevo Perú ya hemos empezado el proceso de selección de nuestros aspirantes a precandidatos los cuáles serán elegidos a través de elecciones abiertas y ciudadanas. Estamos revisando las posibilidades que tenemos en términos de mecanismos pues seguimos en medio de una pandemia.

-Verónika Mendoza ha planteado la necesidad de cambiar la Constitución. ¿Cree que esta iniciativa es viable?

No solo es viable, es urgente y necesario. El Perú necesita resolver la crisis en la que se encuentra y que sin duda tiene sus orígenes en una constitución espuria aprobada con fraude y en un contexto de dictadura. El origen de ese “pacto” social y político es ese. La Constitución de 1993 consagra en primer lugar un Estado puesto al servicio de intereses privados y no públicos. Es un Estado para facilitar negocios de algunos grupos de poder que niegan cualquier tipo de regulación o planificación, mientras que el lado informal crece e incluso organizaciones criminales se toman porciones de las instituciones y los territorios. 

-No garantiza derechos…

-No es un Estado que garantice derechos y servicios públicos y que tenga un papel más activo en la economía, tan necesario para lograr un desarrollo más equilibrado social y territorialmente. Pero, además, incluso, las características institucionales que plantea han demostrado dificultar un gobierno eficaz. Ni que decir de la descentralización que también requiere de cambios de fondo. Sin duda se necesita forjar una voluntad constituyente, y eso aún está en proceso, pero la tarea es refundar el país para que no nos vuelva a pasar lo que nos viene pasando hoy que se ha desnudado la precariedad institucional, económica y social en el país.  

-¿Por qué los peruanos deben votar por Verónika y no por Forsyth, por ejemplo?

-Porque Verónika representa a un proyecto político, no personal. A una apuesta política que surge de diversos esfuerzos de los sectores populares y ciudadanos por tener una vida más digna, con justicia social y ecológica, con una distribución más equilibrada del poder, con trabajo digno, en suma, por una mejor y mayor democracia. Desde su ruptura con el Partido Nacionalista, que ocurrió tempranamente, muchos militantes de izquierda y de diversos movimientos sociales hemos visto en Vero la representación de la lucha de los pueblos indígenas, de los jóvenes trabajadores, de los sectores sindicales, de las mujeres, de la comunidad LGTBI, de los pueblos del interior postergados, de la necesidad de recuperar nuestro país para los peruanos y peruanas. Ya que citas a Forsyth la verdad es que más que tener una importante visibilización mediática solo vemos una mediocre gestión local y encima ahora, una alianza con un sector religioso reaccionario. Sin duda es una carta de quienes quieren que las cosas sigan igual.

-¿Qué medidas concretas debe tomar Vizcarra para combatir el coronavirus?

-Hemos planteado varias medidas que creemos en un contexto como el que vivimos son necesarias. La necesidad de atender a las grandes mayorías del país con un bono universal, la unificación del sistema de salud, articulando la infraestructura de la salud privada a la pública es otra medida clave. El fortalecimiento real de la atención primaria de salud también es fundamental y debe incorporar a la organización popular para contener al virus. Y otorgar facilidades y recursos a la pequeña agricultura, a la pequeña y mediana industria. Estas son medidas urgentes y vigentes que requieren poner por delante lo público por sobre lo privado. Sin embargo, este gobierno ha decidido atender más a los grupos de poder económico, salvaguardar sus intereses, dejar en piloto automático la economía y a la población a su suerte, en el “sálvese quien pueda”.

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