Un equipo del Laboratorio de RobĂłtica Blanda de la ETH ZĂșrich, universidad pĂșblica suiza, desarrollĂł bioactuadores capaces de realizar movimientos complejos gracias al empleo de tejido muscular vivo. Estos robots, de aproximadamente 1,5 centĂmetros de longitud, demostraron facultades para nadar, saltar, flexionarse y sujetar objetos, sin emplear motores rĂgidos.
La investigaciĂłn, publicada en la revista Nature Communications, reportĂł que estos dispositivos lograron un rango de movimiento hasta 11 veces mayor en comparaciĂłn con prototipos previos. El avance propone nuevas bases experimentales para construir mĂĄquinas flexibles y adaptables que reduzcan la dependencia de mecanismos convencionales.
El equipo abordĂł un problema clave de los modelos biohĂbridos: su falta de fuerza para desplazamientos significativos. Normalmente, las cĂ©lulas musculares cultivadas generan contracciones, pero el movimiento observado es mĂnimo fuera del entorno microscĂłpico del laboratorio.
Desarrollo y optimizaciĂłn de la biohibridaciĂłn
El profesor Robert Katzschmann liderĂł la investigaciĂłn junto a la investigadora Aiste Balciunaite y el cientĂfico Mike Y. Michelis. Ellos emplearon simulaciones computacionales para determinar la geometrĂa Ăłptima del hidrogel y la ubicaciĂłn mĂĄs eficaz del mĂșsculo antes de fabricar los componentes.
Los investigadores fabricaron los andamios mediante impresiĂłn 3D utilizando xolografĂa, tĂ©cnica que posibilita la formaciĂłn de estructuras precisas en materiales susceptibles a la deformaciĂłn y presiĂłn durante cada movimiento. Estos soportes presentan ranuras diminutas para fijar las fibras musculares y orientar su crecimiento.
La alineaciĂłn de las fibras permitiĂł optimizar la transferencia de fuerza desde las cĂ©lulas hasta la parte flexible del bioactuador, segĂșn indica el equipo de la ETH ZĂșrich. En lugar de incrementar la cantidad de tejido muscular, los especialistas mejoraron la relaciĂłn entre el tejido vivo y el material sintĂ©tico, permitiendo que cada contracciĂłn se transforme eficientemente en movimiento observable.
Resultados experimentales y limitaciones actuales
Durante las pruebas, los bioactuadores alcanzaron velocidades de 6,2 milĂmetros por segundo y lograron saltos de hasta cinco milĂmetros en una sola contracciĂłn, equivalentes a un tercio de su propia longitud, de acuerdo con los resultados obtenidos en laboratorio.
Sin embargo, los autores especificaron que la tecnologĂa aĂșn se encuentra en fase experimental y preclĂnica. El tejido muscular vivo requiere soluciones nutritivas para mantener su actividad, situaciĂłn que actualmente limita el funcionamiento prolongado de estos dispositivos fuera de un entorno de laboratorio.
Para los responsables del estudio, el diseño conjunto del soporte artificial y del tejido muscular constituye el principal avance experimental, al posibilitar una eficiencia sin precedentes en la transformación de contracciones musculares en desplazamientos mecånicos.













