El nuevo director general de EGEDA México habla en Iberseries & Platino Industria sobre derechos de los productores, coproducción, atracción de rodajes y el reto de hacer crecer el mercado audiovisual mexicano
Pablo Héctor Bianchi Amorim asumió el pasado 17 de agosto la dirección general de EGEDA México, en sustitución de Carlos Gómez, quien estuvo al frente de la entidad durante más de 15 años y continuará vinculado a la organización como consultor. Bianchi llega al cargo después de más de dos décadas de experiencia en negocios vinculados al entretenimiento, la tecnología, el licenciamiento de contenidos y la monetización de audiencias.
Su llegada coincide con un momento de especial exposición internacional para México. El país es el País en Foco de Iberseries & Platino Industria 2026, un programa que pone el acento en su talento, infraestructura, servicios, incentivos y oportunidades de coproducción y negocio.
Bianchi explica que el trabajo de EGEDA México se articula en torno a tres funciones principales. La primera es representar colectivamente a los productores y gestionar derechos que estos no pueden cobrar de manera individual. “Esto lo hacemos con lo que es comunicación pública”, señala. A ello se suman otros derechos, como la retransmisión y la copia privada, ámbitos en los que la entidad está trabajando para avanzar en su gestión y recaudación.
Para Bianchi, representar a los productores es también una forma de construir industria. Habla con entusiasmo de un trabajo que define como “muy hermoso” y destaca el talento de las personas que forman parte del consejo de la entidad. Pero la labor de EGEDA, sostiene, va más allá de la gestión de derechos.
La organización busca convertirse también en un punto de conexión para los productores iberoamericanos. Eventos como Iberseries & Platino Industria permiten llevar profesionales mexicanos a España, mostrar las posibilidades de producción del país y generar contactos para nuevas coproducciones. “Queremos que México tenga unas grandes posibilidades para producir, traer producciones extranjeras, que haya coproducciones entre mexicanos y gente de habla hispana”, explica.
El objetivo es aprovechar la dimensión de un mercado iberoamericano que, en su opinión, tiene todavía un enorme recorrido. “Al final del día es un mundo latinoamericano o iberoamericano muy grande y queremos llegar a lo que se pueda”, apunta.
México, en el centro del mapa audiovisual
La creciente presencia internacional de México no es casual. El país ha ganado protagonismo en distintos mercados y festivales internacionales y este año ocupa el foco de Iberseries & Platino Industria. Para Bianchi, una de las claves está en la capacidad del país para convertir sus propios escenarios y su talento en una herramienta de promoción.
En EGEDA trabajan, explica, en lo que denominan “México en pantalla”: llevar a las producciones los paisajes y lugares del país para que, a través de las historias, el público internacional conozca México y quiera visitarlo.
“Estamos trabajando mucho en cómo llevamos los lugares tan hermosos que tiene México a una pantalla y eso permita que la gente nos conozca y quiera ir a México”, señala.
A esto se suma la capacidad de producción. México cuenta con profesionales experimentados, infraestructura y servicios capaces de cubrir buena parte de las necesidades de una producción internacional. Para Bianchi, la combinación de talento local y recursos convierte al país en un destino competitivo para rodajes.
Su argumento para convencer a un productor internacional es directo: “Tienes todo lo que necesitas”.
No es necesario importar a todo el equipo, explica. Existe talento local capaz de asumir buena parte de las necesidades de una producción. En este ecosistema menciona a socios como EFD Studios y New Art Group, compañías que ofrecen servicios vinculados a producción y posproducción.
“Hay gente muy profesional del medio. No tienes que importar a todo el mundo; hay gente local que te va a poder ayudar”, afirma.
Pero el objetivo final no es únicamente atraer rodajes. Bianchi quiere que ese movimiento se traduzca en creación de propiedad intelectual iberoamericana. “Lo que nosotros queremos es producir propiedad intelectual que sea iberoamericana”, resume.
Que los productores hagan negocio
En un evento como Iberseries & Platino Industria, donde México es el País en Foco, Bianchi tiene claro cuál sería el resultado que le gustaría llevarse de Madrid.
“Mi objetivo es simple: que se haga negocio, que mis productores hagan negocio”.
Para el director general de EGEDA México, hacer negocio significa mucho más que establecer contactos. Es cerrar un proyecto, conseguir financiación, poner en marcha una película que llevaba tiempo buscando recursos o lograr que un pitch termine vendido a un estudio o una plataforma.
“Que hagan negocio. Eso es lo que nosotros buscamos”, insiste.
Es precisamente ahí donde sitúa una parte importante del valor de EGEDA. La organización no solo canaliza los recursos procedentes de la gestión colectiva de derechos, sino que ofrece asesoría y conexiones entre profesionales de distintos territorios.
Cuando un productor mexicano necesita localizar un socio en España, Colombia u otro mercado, EGEDA puede ayudar a establecer ese contacto. Lo mismo sucede a escala institucional: los representantes de las distintas entidades de gestión de Latinoamérica coinciden en encuentros donde pueden surgir nuevas oportunidades de negocio.
Industria Platino, los Premios Platino y otros eventos funcionan como puntos de encuentro para ese ecosistema.
Bianchi reconoce que todavía no quiere poner una cifra concreta a los resultados de esta estrategia, pero asegura que EGEDA México está creciendo y que el objetivo es que cada vez más productores conozcan la organización y se incorporen a ella.
El desafío de que las obras mexicanas estén disponibles
Uno de los grandes retos del audiovisual mexicano es conseguir que las películas y series nacionales encuentren a su público dentro del propio país.
Bianchi considera que no existe una solución sencilla, especialmente en un mercado marcado por una competencia cada vez mayor. Pero identifica una condición básica: que las obras estén disponibles.
“Si no están a disposición, las cosas no las ves. Si no las conoces, pues no puedes opinar o generar una atracción hacia ellas”, explica.
Desde su perspectiva, aumentar la presencia de la producción mexicana pasa en buena medida por conseguir que esas obras tengan espacios donde ser vistas, tanto en las salas de cine como fuera de ellas.
“Nosotros vamos apoyando a parte de estas instituciones para que la producción mexicana se vea y se vea en el cine, se vea fuera de pantalla, se vea en todos lados”, apunta.
Derechos, asesoría y matchmaking
La contribución de EGEDA México a los productores tiene, por tanto, varias dimensiones. Por una parte, están los ingresos derivados de la gestión colectiva de derechos. Por otra, la asesoría y el trabajo de conexión entre profesionales.
Ese matchmaking se ha convertido en una de las herramientas que Bianchi quiere seguir potenciando. La lógica es sencilla: si un productor necesita un contacto concreto en otro territorio, EGEDA puede ayudar a encontrarlo.
La presencia de la entidad se extiende además a los principales festivales mexicanos. Guadalajara, Guanajuato y Morelia forman parte de ese circuito. En algunos casos EGEDA patrocina; en otros, apoya las iniciativas y, en otros, lleva comitivas para garantizar la presencia de los profesionales adecuados.
La idea es acompañar a los productores allí donde se generan las conversaciones que pueden acabar convirtiéndose en proyectos.
Un mercado mexicano más lento
Bianchi no oculta que el momento actual de la producción mexicana es complejo. Describe el mercado como “un poco contraído” y apunta a un contexto económico complicado.
Hay producción, sostiene, pero a un ritmo inferior al de otros años. Y considera que el fenómeno no es exclusivo de México: “Son situaciones mundiales, no es nada más México. El mundo hoy está en un tema complicado económicamente”.
Dentro de ese escenario, las series y el trabajo con plataformas han mostrado una dinámica diferente. Las plataformas se encuentran mucho más cerca de los productores y desarrollan una parte importante de sus contenidos mediante encargos directos.
“Es un mercado un poco diferente que ha tenido más movimiento que los otros”, explica.
Una relación pragmática con las instituciones
El cambio político en México tampoco altera, según Bianchi, la posición de EGEDA. La entidad mantiene una relación de trabajo con las instituciones independientemente de quién esté al frente.
“Somos agnósticos. Para nosotros, quien esté, trabajamos con ellos”, afirma.
Los productores deben seguir los procesos y lineamientos establecidos por cada gobierno y, desde EGEDA, el objetivo es acompañarlos y facilitar el acceso a las instituciones.
Bianchi destaca la interlocución con organismos como el Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE), las instituciones de la Ciudad de México y la Comisión de Filmaciones. “Lo que hacemos es acercarlos”, señala.
Y resume la filosofía de la organización con una frase: “Cambios siempre hay. Y los productores se quedan y nosotros atrás de ellos”.
Crecer más allá de Iberoamérica
Cuando la conversación se desplaza a los próximos diez años, Bianchi vuelve a poner el foco en la representación de los productores.
Su objetivo es que EGEDA siga representando a cada vez más profesionales y que sus obras estén correctamente gestionadas allí donde los productores no pueden hacerlo individualmente.
“No importa qué país sea, queremos crecer en países”, afirma.
En ese mapa menciona Argentina, donde todavía falta una entidad colectiva con las características que EGEDA considera necesarias, y Brasil, donde asegura que acaban de obtener la correspondiente asociación.
El crecimiento, por tanto, no se limita a México ni al ámbito hispanohablante.
De Iberoamérica al mercado global
La expansión internacional del audiovisual iberoamericano también está cambiando de dirección. Lo que comenzó como un mercado esencialmente iberoamericano está incorporando cada vez más actores de otros territorios.
Bianchi cita a Italia, Turquía, Corea y China como ejemplos de mercados que han incrementado su presencia en este ecosistema.
“Empiezas a ver que algo que era muy de nuestro mercado explotó. Ahora vienen ellos”, explica.
Ya no se trata únicamente de que las producciones iberoamericanas busquen salir al exterior. Los mercados internacionales también están mirando hacia este territorio y generando conversaciones cada vez más amplias.
“Ya empezamos conversaciones cada vez más multinacionales”, apunta.
Ese parece ser uno de los grandes retos que Bianchi se lleva de su primera etapa al frente de EGEDA México: aprovechar esa creciente interconexión para que los productores mexicanos no solo encuentren mecanismos de financiación y distribución, sino también socios, talento y propiedad intelectual con vocación internacional.
En Madrid, durante Iberseries & Platino Industria, su mensaje se resume en una idea tan sencilla como ambiciosa: que los productores hagan negocio.






