Raúl Alfaro, quien fuera comandante de la Policía de Perú entre agosto de 2022 y marzo de 2023, ha fallecido este miércoles a los 60 años de edad como consecuencia de complicaciones asociadas a una enfermedad terminal.
Su tiempo al frente de la Policía estuvo marcado por su vinculación en una presunta red parapolicial que creo un servicio de inteligencia paralelo para perseguir a la oposición durante el mandato del expresidente Pedro Castillo, cuya detención, posteriormente, ordenó tras el fallido intento de disolver el Congreso.
Asimismo, Alfaro también fue objeto de investigación por su responsabilidad en las decenas de muertes que se produjeron como consecuencia de la represión policial de las protestas contra el gobierno de Dina Boluarte, que se celebraron en diciembre de 2022 y marzo de 2023, con la caída de Castillo de fondo.
Alrededor de medio centenar de personas fallecieron y unas 1.300 resultaron heridas aquellos días, según han documentado diferentes organizaciones de Derechos Humanos. Sin embargo, fue la causa del supuesto servicio de espionaje paralelo lo que provocó su caída después de que unas imágenes contradijeran su versión.
Con su fallecimiento, estas dos causas han quedado formalmente extinguidas, tal y como el Código Penal peruano.
En marzo de 2023 pasó a retiro. Durante este tiempo también ha participado como testigo en el juicio contra el expresidente Castillo por delitos de rebelión y conspiración puesto que fue quien dio la orden de detenerle en diciembre de 2022 durante el fallido intento de autogolpe.








