
Lecciones de una institución del periodismo
El perfil “Rebelde sin pausa”, del periodista y escritor Paco Moreno, recorre en parte la inagotable vida de Edmundo Dante Lévano La Rosa, más conocido en el mundo intelectual como César Lévano.

El perfil “Rebelde sin pausa”, del periodista y escritor Paco Moreno, recorre en parte la inagotable vida de Edmundo Dante Lévano La Rosa, más conocido en el mundo intelectual como César Lévano.

“Rebelde sin pausa” de Paco Moreno es un libro trajinado desde un taxi que hace las veces de embarcación recorriendo las estaciones de vida del periodista Lévano.

Merecido homenaje a tres años de su fallecimiento.

Este jueves 31, los trabajadores de Construcción Civil y Encuentros Arguedianos rinden homenaje a periodista César Lévano.

Era un sabio de buen humor el gran poeta César Lévano. Su trabajo periodístico es fuente de una prosa serena con chispas de humor.

César Lévano Casas, el primogénito de César Lévano, responde algunas inquietudes sobre su padre.

El 4 de junio de 1998, César Lévano entrevistó a César Calvo para CPN Radio. Aquella vez, ambos recordaron al poeta Juan Gonzalo Rose a propósito de los 70 años de su nacimiento. Las líneas que aparecerán a continuación las transcribió Luis Justo Caballero para la revista “Cuadernos de música”. En 2012, la entrevista fue recogida por “Diálogos desde la historia. Entrevistas en el fondo oculto de dos siglos”, libro que publicó Lévano en complicidad con el Fondo Editorial de la Universidad Inca Garcilaso de la Vega cuando la dirigía el filósofo Lucas Lavado.

El 20 de diciembre de 1973, César Lévano entrevistó por segunda vez al escritor Julio Ramón Ribeyro para la revista “Caretas”. El resultado de aquel encuentro, que reproduciremos a continuación, apareció, en 2012, en el libro “Diálogos desde la historia. Entrevistas en el fondo oculto de dos siglos”, editado por el Fondo Editorial de la Universidad Inca Garcilaso de la Vega.

El último libro del maestro César Lévano narra los sucesos de una gesta histórica.

Al fin, en su alta edad, César quizá haya estado satisfecho de su vida, pero nosotros no; sus amigos, nunca. Sabemos, sin saberlo, cuánto más habría creado César si hubiera contado con tranquilidad económica y con equipos de colaboradores pagados por los contribuyentes, en vez de perder las joyas de su tiempo viajando en microbuses del averno, y con su invalidez, para más inri. El Perú le falló a este genio, y su patria aún no lo sabe.