Los muertos no están muertos
No quieren al cordero; sino a la madre del cordero. Dina Boluarte es el andamio que debe caer y con ella todo ese puñado, afirman sus detractores, de lobistas y apañadores que ocupan el Hemiciclo y Palacio de Gobierno.






Conocidos los resultados oficiales de las elecciones generales del domingo 11 de abril, son varias las conclusiones que se desprende de este acontecimiento. Aquí una lista.

Verónika no ha perdido. Ha ganado en diversas formas, que los historiadores del desarrollo de nuestro pueblo sabrán resaltar.

Boca de urna: Castillo el más vulnerable para la derecha. Cualquier candidato este sector puede derrotarlo en segunda vuelta mediante una campaña de terruqueo.

Cuidado, Keiko Fujimori fue la primera dama de la dictadura y quien avaló las electrizantes torturas a su propia madre. Con ella se legitimaría el pasado tenebroso del gobierno de su padre, el condenado por corrupción, secuestro y sangrientos crímenes de Estado.

Hernando de Soto no quiere decir en qué lugar se vacunó para blindar a quienes lo ayudaron cuando hay gente sin recursos en los Estados Unidos que aún no se vacunan.

El 5 de abril de 1992 se perpetró el llamado autogolpe que fue el inicio de la hechura de la Constitución que muchos quieren cambiarla.

A estas alturas de la contienda y luego de los debates electorales, ya podemos tener un claro perfil de los candidatos por los que la derecha política ha apostado para manejar los destinos de nuestro país, en el periodo 2021-2026.

Verónika, con mayores posibilidades por ganar los dos debates. Lescano tiene hoy prueba de fuego.

El escritor Víctor Hurtado Oviedo lanza frases brillantes contra Trafael López Aliaga. Haga clic.

El poeta Winston Orrillo empieza su texto con esta cita de Romualdo: “Llamen siempre a las cosas por sus nombres”.