El charango llega al calendario
El maestro del charango Jaime Guardia ya es parte de la historia oficial del país


Keiko Fujimori quiere ser presidenta para salvarse de la prisión y liberar a su papá. Varga Llosa está de acuerdo.

En 1994, Keiko asume como primera dama de la dictadura en reemplazo de su madre Susana. Dos años antes, el 5 de abril de 1992, su padre Alberto y Montesinos dieron el golpe. Se quedaron hasta el 2000.

Keiko Fujimori aplica la guerra sucia más alucinante de las elecciones y está feliz porque Castillo es, en segunda vuelta, el más vulnerable de todos los aspirantes.

Conocidos los resultados oficiales de las elecciones generales del domingo 11 de abril, son varias las conclusiones que se desprende de este acontecimiento. Aquí una lista.

Verónika no ha perdido. Ha ganado en diversas formas, que los historiadores del desarrollo de nuestro pueblo sabrán resaltar.

Boca de urna: Castillo el más vulnerable para la derecha. Cualquier candidato este sector puede derrotarlo en segunda vuelta mediante una campaña de terruqueo.

Cuidado, Keiko Fujimori fue la primera dama de la dictadura y quien avaló las electrizantes torturas a su propia madre. Con ella se legitimaría el pasado tenebroso del gobierno de su padre, el condenado por corrupción, secuestro y sangrientos crímenes de Estado.

Hernando de Soto no quiere decir en qué lugar se vacunó para blindar a quienes lo ayudaron cuando hay gente sin recursos en los Estados Unidos que aún no se vacunan.

El 5 de abril de 1992 se perpetró el llamado autogolpe que fue el inicio de la hechura de la Constitución que muchos quieren cambiarla.

A estas alturas de la contienda y luego de los debates electorales, ya podemos tener un claro perfil de los candidatos por los que la derecha política ha apostado para manejar los destinos de nuestro país, en el periodo 2021-2026.